Otoño: La Caída del Entrenador

Otoño es una de las cuatro estaciones del año. Las hojas de los árboles empiezan a cambiar de color, cogen un tono amarillo y marrón, hasta que se secan y caen ayudadas por el viento que sopla con mayor fuerza.

Es una época del año aciaga para los deportes de equipo. Muchos entrenadores son cesados o se ven con la obligación de presentar la dimisión, ante los malos resultados cosechados hasta ese momento, por sus respectivos equipos y la ola de críticas generadas por el entorno más cercano e influyente.

Me cuesta escribir sobre este tema. Me noto cercano a todos ellos. El trabajo diario al frente de un equipo es maravilloso, pero también está lleno de ratos amargos y desagradables.

Momentáneamente quizás, pero son privados de realizar lo que más les gusta, de llevar a cabo su profesión, de enseñar, disfrutar y compartir a la vez, la pasión por su deporte. Algunos se quedan en ese tierra movediza, inestable y peligrosa, encharcada y cubierta de barro por la lluvia otoñal.

La caída de las hojas en otoño es el símbolo de renovación de los árboles, pierden sus hojas con el sano objetivo de comenzar a generar nueva fronda. Es el resultado de una sabia estrategia por parte de la madre Naturaleza.

También forma parte de una nueva estrategia de cambio, regeneración o relanzamiento del equipo, cuando las Directivas de los clubs, toman la decisión de prescindir del entrenador, no me cabe la menor duda.

Ahora bien, guárdame de pensar que es la más sabia de las decisiones. Únicamente lo pongo en duda; quien sabe qué es bueno y qué es malo.

Si tuviesemos en cuenta las enseñanzas de la madre Naturaleza, nos fijariamos en un detalle importante y que diferencia claramente las dos estrategias.

Mientras que ella renueva el árbol, desechando sus hojas pálidas y sus frutos viejos, cualquier Directiva al uso, va un paso más allá, se carga el entrenador (árbol) y por ende su método, táctica, ejercicios (hojas) a la espera de que algunos de los jugadores afines al entrenador desaparezcan de escena con la llegada del nuevo substituto (frutos que mueren).

Son varias las partes que entran en juego e influyen sobre la conveniencia o no de cesar a un entrenador por los malos resultados y también lo son, los distintos y novedosos canales de comunicación que van apareciendo a medida que avanza el tiempo.

Encontramos a los miembros que forman parte de la Junta Directiva, los jugadores que integran el equipo, la opinión de los medios de comunicación, la respuesta soberana del público, aficionado y socio del club.

Y esto atañe a cualquier entrenador de la zona geográfica que sea, del nivel que sea, independientemente del poder económico que tenga el club o juegue en la mejor liga del mundo, en la liga nacional del país o en una división autonómica cualquiera.

Estas últimas semanas han sido un goteo continuo de entrenadores del mundo de la canasta que han perdido su cargo, se llamen Mike, Porfirio, Rafa, Raul o Juan.

Cambiar el entrenador no es garantía de nada, por lo general, no tiene ningún impacto, más allá del corto plazo, produciendo el estímulo necesario para romper la secuencia negativa de resultados y tener un efecto psicológico y motivacional sobre los jugadores. Por bien que acalla las críticas, las voces son menos ruidosas y apaciguan el exaltado ánimo del aficionado.

Antes de llegar a este punto de no retorno, el cese o la dimisión por la presión a la que se ve sometida, ¿quien es el entrenador?

Es alguien brillante, lleno de ilusión, con hambre de retos y objetivos colectivos y superación personal. Es metódico, previsor, evaluador, equilibrista de seres, tiempos, espacios; es vivo, intuitivo, estratega.

Es emocion. Vive con pasión el momento, lo qué hace y sus relaciones, con su equipo de trabajo, responsables técnicos, ayudantes, jugadores, miembros de la directiva y también medios de comunicación, locales o generales. El dinero no enmascara este tipo de problemática, la amplifica o la minimiza, pero no es capaz de detenrla ni mucho menos de eliminarla.

Uno aprende con el tiempo y las experiencias, que hay alguna cosa más en el deporte que escapa de la cancha, el estadio, el vestuario, los despachos, etc.

Las relaciones de poder e inteligencia

¿Quien tiene el poder? ¿Quien tiene la inteligencia? A veces puede recaer en una sola persona, de dentro del club, otras puede estar representado por un conjunto reducido de gente, incluso puede que no pertenezcan a la propia estructura interna del club y el equipo.

Con el poder, con la inteligencia hay que pactar. Entenderla en si, de manera general, pero tambien conocer las particularidades del que la posee. Y aprender de ella.

Pero nunca debemos querer superarla, pasar por encima de ella, pese a que nos veamos con capacidad para hacerlo, aunque sea un hecho real y manifiesto.

Hay situaciones y entrenadores, que dan idea y ejemplerizan, la existencia de este tipo de poder o inteligencia y que un entrenador debe detectar y saber relacionarse. A modo de ejemplo, Ettore Messina y Aito Garcia Reneses, dos de los mejores entrenadores del baloncesto que hoy siguen en activo:

“El Madrid no tiene una estructura que proteja al entrenador. Debe tener a alguien que haga de instructor, psicólogo y conciliador. Esa figura existe en todos los grandes clubes de Europa como Minucci en Siena, Kuschenko en Moscú o Querejeta en Vitoria. Si no, te vuelves loco” (Messina dias después de presentar la dimisión como entrenador del Real Madrid)

“El fracaso es no haber conseguido ninguna compenetración con quienes gobiernan el club. Puedo ponerme todas las excusas que quiera como, por ejemplo, que me ficho un directivo, junto con el director general y el director deportivo, con los que mantuve una buena comunicación pero por lo visto no tenían fuerza en el club” (Aito tras su cese en Unicaja Malaga)

Interesante artículo de Aito en su página web. Aquí lo puedes leer completo: Mi fracaso en el Unicaja http://www.mipaginapersonal.movistar.es/web3/aitogarcia/lapag2011.htm

Con tus superiores es importantísimo un buen entendimiento que favorezca a un buen clima de bienestar y trabajo, porque de esta manera tienes menos cosas de las que preocuparte y tu punto de mira está enfocado en lo más esencial.

Cuando las cosas que pasan a tu alrededor influyen y te generan malestar y angustia, tu confianza como entrenador disminuye, no transmites ni comunicas igual y dejas de hacer tu trabajo con la ilusión, la emoción y pasión con la que empezaste en verano.

Esto, en definitiva, también es ser Entrenador.

Pero como entrenadores, debemos prepararnos, para cuando los resultados empiecen a ser desfavorables o incluso, cuando el juego y las expectativas de proceso y crecimiento no se cumplen.

Debemos estar atentos a las señales, que nos llegan, a través de los jugadores, en los entrenamientos y en la competición y tomar cartas en el asunto. Es bueno revisar todo el trabajo planificado y estructurado hasta el momento, para observar e incidir en los cambios que precisa el equipo, en cuanto a aspectos técnico-tácticos, romper rutinas o crear nuevos hábitos y pautas de trabajo.

Este aspecto es esencial para el entrenador, debe mostrar una actitud de proactividad y no esperar a que los acontecimientos, en forma de resultados, lesiones o críticas, le tambaleen y le hagan perder el rumbo.

La madre Naturaleza no tumba a los árboles, son fuertes, resistentes, permanecen, pero si precisa de renovar sus hojas y sus frutos.

Y eso es precisamente lo que debe hacer un entrenador. Debe tomar conciencia que es de obligado cumplimiento, renovar, cambiar, los recursos que un día son buenos pero que perecen en el tiempo.

Como diria Marti i Pol en uno de sus poemas, en referencia al otoño,

“… la mano se vuelve exigente y el ojo tenaz. Es tiempo de crecimiento “

Es época de apretar el puño, ser valiente, tener el coraje de aceptar y afrontar los cambios que sean necesarios, ser perspicaz ante las necesidades que tus jugadores demandan y no perder de vista y estar enfocado en tus objetivos.

Esta actitud, como Entrenador te permitirá anticipar y dar respuestas antes que la sombra de la crítica y el cese planee por encima de tu cabeza.

Os dejo con Guns N’ Roses y su November Rain

” Nada dura para siempre, ni tan solo la fría lluvia de Noviembre “

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