Copa del Rey de Baloncesto 2014: Estadísticas de los 8 equipos clasificados.

Una vez finalizada la primera vuelta de la competición en la Liga Endesa ACB, ya tenemos a los 8 equipos clasificados para la Copa del Rey que se disputará en Málaga del 6 al 9 de Febrero.

A las 12:00 horas tendrá lugar el sorteo que definirá el cuadro de competición, con R.Madrid, Valencia Basket, F.CBarcelona y Unicaja Malaga como cabezas de serie, acompañados de Herbalife Gran Canaria, CAI Zaragoza, Laboral Kutxa e Iberostar Tenerife.

He recopilado y desmenuzado las estadísticas oficiales que facilita la ACB para disponer de los números que han hecho los equipos clasificados y que les ha permitido poder estar en la Copa del Rey.

Muchos datos y que por separado pueden despertar algunas curiosidades y llegar a algunas conclusiones del rendimiento de estos equipos.

A continuación os dejo los distintos apartados estadísticos, estableciendo clasificaciones particulares para cada uno de ellos. Aparte de que podréis disponer de todos los números de vuestro equipo favorito.

Lo podréis descargar como documento de Excel.

Espero que sea del vuestro interés.

Estadísticas ACB

bALONCESTO, con “b”.

Ando algo preocupado y melancólico de recientes tiempos pasados, debido al baloncesto que juegan hoy los niños y adolescentes. Me da pereza citar ese baloncesto “de formación” o “de base” porque de tanto usar esos términos, la nomenclatura carece de valor y significado y sirve de cortina para separar el verdadero baloncesto que se practica en la trastienda de los clubs o simplemente en los espacios individuales que ocupan entrenadores, sin vínculo alguno, que no sea el equipo que en suerte les ha tocado dirigir.

En la base de la pirámide que forman todos los clubs del país, encontramos a la mayoría silenciosa, esa que año tras año, conforma su estructura en base a los equipos que podran salir a jugar en una competición, bien sea escolar o federada, es donde nos encontramos la mayoría de nosotros, porque son pocos los que forman parte de la punta de esa pirámide que se hallan en entornos de equipos cuyo espejo define un sinuoso trazo a la alta competición o de élite o, vulgarmente hablando,  profesional.

Como el brillo de esa punta de la pirámide, aún no ha deslumbrado mis ojos, no puedo hablar sobre ella. Tal vez “algún día”, tal vez un “nunca”,  tal vez un “jamás”.

Hoy todo es más complejo. La crisis, ya sabeis. Y con ella, poco dinero, poca solidaridad y mucho conformismo. Mucha exigencia para con los demás y poca con uno mismo. Muchos derechos, porque solo faltaría con la que está cayendo y nosotros debajo y pocas obligaciones, porque solo y llanamente, es más fácil vivir con el pobrecito de mi.

Directivos, entrenadores, padres, jugadores y si existe la figura del coordinador o director deportivo, forman la expedición al apocálipsis diario, que cada uno de esos círculos o grupos piensan, sienten y viven de manera individual. Todos contra todos la mayor de las veces; unos pocos contra otros pocos algunas veces y todos contra uno, una vez, cuando el resto de batallas han minado las fuerzas de todos. Así lo vivo y lo percibo cada día.

De todas las etiquetas que uno va coleccionando por su paso en el bALONCESTO, me quedo con la de Entrenador y que cada uno le de el significado que quiera. Formador, educador, psicólogo, filósofo, director de orquesta y cuantas otras responsabilidades quieran, nos han metido en nuestro DEBE.

Yo solo quiero ser, vivir y sentir ese talento, mejor o peor aprovechado, que descubrí cuando era un niño y jugaba con mis muñecos primero y con las representaciones gráficas de los juegos de ordenador después, a simular partidos de futbol o de baloncesto, disponiendo a los “nombres” que querían que formasen parte de mi juego y ha jugar los partidos de una “MANERA” concreta, retadora, compleja, porque cuando uno juega solo, o contra la máquina siempre o casi siempre acaba encontrado la manera de ganar. Y ganar de cualquier manera, lo siento, me aburre.

Cuando empecé a entrenar a niños, con el tiempo, solo con él, pude poner nombre a eso que nombramos talento y que los que saben, dicen que cada uno de nosotros tenemos el nuestro. Repito: mejor o peor aprovechado, pero es ese que me permite hacer lo que más me gusta y mejor se hacer.

Pero pasa el tiempo e identificas y vas conociendo a los jinetes del apocalipsis, forman parte de tu actividad diaria, de tu proceso de crecimiento o estancamiento como Entrenador. Condicionan tu manera de pensar, te confrontan con tu sentir interno y toman parte en las decisiones más o menos concientes que debes tomar cada día en relación al equipo y los jugadores que lo forman.

Me considero afortunado porque tuve la suerte de vivir por un tiempo la pureza de entrenar. Tengo mis dudas que los jóvenes Entrenadores dispongan de tal suerte en el complejo entramado que supone formar parte de un deporte de equipo cualquiera, en nuestro caso el bALONCESTO.

No se si ellos disfrutan de ese espacio personal, con tiempo, respeto y confianza en su persona incluidos, en el que vayan descubriendo un nuevo mundo, el del entrenamiento.

Tampoco se si tendran la oportunidad de encontrar ese objeto que les vincule con su elección y sea el fuerte anclaje que les lleve hasta las entrañas de ese mundo. En mi caso, fue un libro de ejercicios que me regalaron cuando empezaba a entrenar, el que me ancló en el estudio del bALONCESTO.

Hay tantas cosas que no se, de las que dudo que dispongan las nuevas generaciones de Entrenadores…

Porque uno de nuestros objetivos es enseñar el JUEGO del baloncesto y para ello el Entrenador debe prepararse, técnica y tácticamente, debe interesarse por conocimientos sobre psicología, preparación física, dirección de equipos, comunicación, entre otros.

Cuando uno no se prepara, no halla ni alimenta pasión alguna, el JUEGO y su entrenamiento se convierte en una serie de DIRECTRICES inconexas las cuales hay que TRABAJAR. Y cuando oigo en una cancha de bALONCESTO, donde juegan niños o adolescentes y por extensión baloncesto senior, la palabra “Trabajar” algo en mi interior muere.

Espero tener la fuerza necesaria para ponerme en camino, tantas veces como me salga de él, de la pasión que descubrió mi talento y viajar junto a todo aquel Entrenador que quiera hacerse suyo el objetivo de cambiar esa pequeña “b” por una fuerte y sólida “B”, que sea el pilar donde se sustenten unas BASES=b sólidas, llenas de contenido, de enseñanza y aprendizaje continuo y que hiervan al fuego lento de la PASIÓN por este juego.

No es cuestión de un mal resultado, una mala semana de entrenamientos o un mal despertar, los que me llevan a esa reflexión; solo es una emoción que nace cuando pienso menos de lo que realmente vivo el bALONCESTO.

Una oda al baloncesto, Radetzky y el Real Madrid

Me van a perdonar.

Y me van a perdonar porque voy a hablar del Real Madrid de baloncesto. De una Oda al Baloncesto

Que me perdonen los Grobari, la afición de Partizan, el único equipo al que sigo y aplaudo como un fan más. Que me perdonen los lectores, simpatizantes y aficionados de otros equipos; no se trata de colores y banderas.

Vamos a coger los fanatismos, la idiosincracia propia y ajena, las rivalidades, el presupuesto, la prensa, la crítica y los análisis tácticos y los pasaremos por el filtro. Solo cabe como resultado una pureza casi perfecta como perfume que viste el espíritu de este deporte.

En 1848 Johann Strauss padre, compuso una pieza orquestal maravillosa, la Marcha Radetzky, en honor al mariscal de campo austríaco conde Joseph Wenzel Radetzky, que en una serie de victorias, salvó el poderío militar de Austria en el norte de Italia durante la Revolución de 1848-49.

Johann Strauss (padre)

La marcha alcanzó gran popularidad como expresión del nacionalismo austriaco. Pero cuando después de un tiempo Radetzky tomó parte en la represión del movimiento revolucionario en Austria, la marcha llegó a ser considerada como un símbolo reaccionario.

Me han bastado cinco partidos de esta nueva temporada, los dos de Supercopa ACB, los dos de Liga Endesa y el partido en Kaunas correspondiente a la jornada inaugural de la Euroliga, para sentir y disfrutar la alegria en el juego que ofrece y transmite este equipo, comparable a lo que uno puede llegar a vibrar con esa pieza que año tras año cierra el Concierto de Año Nuevo y que, sin darte cuenta sigues tatareando y dándole a las palmas durante ese primer día de enero.

Esa misma sensación me deja el equipo de Pablo Laso al finalizar los partidos, con hambre de más, de pedir una última y enésima pieza a la orquesta, sabiendo que habrá que esperar al siguiente concierto de Año Nuevo. Por suerte la estructura de la competición nacional y europea nos brinda actuación cada tres, a lo mucho cuatro fechas.

Puede que no lo pretendieran en un primer momento, pero van camino de convertirse en una referencia baloncestística, por el juego, por el estilo, por el deseo y porque tienen el atrevimiento de llamar al espíritu originario de este deporte, desafiar los fantasmas y romper los clichés de la última y larga década. Esos clichés que atienden a lo físico, a la defensa, a contener más que a expandir, al estudio, al video, al control, a lo posesivo, a lo obsesivo…

Y esta represión que ha sufrido y sufre el baloncesto en general, en todo el continente, con el estudio permenorizado del rival, de impedir y anticipar todo lo que el ataque va a jugar, la obsesión de un baloncesto más controlado, a gusto y protagonismo del entrenador y unas reglas de juego que se convierten, febrilmente, en armas tácticas de destrucción ofensiva puede que definitivamente haya topado con quien la cuestione, la afronte y la desafie.

Un Real Madrid que se convierte a ojos del aficionado, en ese símbolo reaccionario que necesita el baloncesto, para cambiar lo establecido, que se puede ganar teniendo una mentalidad ofensiva, jugando rápido, corriendo el contraataque, perdiendo balones sin la espada de Damocles esperando en el banquillo, jugar tiros abiertos sin coartar al lanzador. Que predomine la lectura de los espacios y el tiempo de ejecución que pidan las acciones y reacciones de los protagonistas de la cancha y no, la pizarra fría del entrenador y sus opciones establecidas, como quien juega una partida de ajedrez y le da al reloj de doble esfera que contabiliza el tiempo invertido por cada jugador.

Lo mejor de todo, es que la evolución de este equipo, de este proyecto en su tercer año, no viene marcada por los fichajes y los cambios que dan forma y definen la estructura de equipo, que también. Sinó por los valores, o mejor, por las actitudes y comportamienos de cada integrante del equipo. La solidaridad de unos con otros, la confianza que se dan, no la que esperan, que es otra cosa bien distinta. El apoyo de Rudy y Mirotic ante los tiros errados del joven Díez, las asistencias acarameladas de Sergio Rodriguez, el esfuerzo generoso de los jugadores exteriores para atrapar el rebote defensivo. El agradecimiento de los pivots corriendo la cancha como si de los más veloces jugadores se tratara. La comunicación constante entre el equipo técnico de entrenadores, el valor que los jugadores dan a las instrucciones de los ayudantes, respeto, confianza, seguridad.

Cuanto más ataca el equipo, más anota, más posesiones, más balones que llegan a manos distintas, a manos fuertes y seguras, a cabezas que no dudan, que toman acciones y las más de las veces, riesgos. El riesgo se ha convertido en el mejor sexto hombre de este equipo. Ataca con ellos y las mete como ellos. Sus puntos no se contabilizan en la tabla estadística pero si en las cabezas de los jugadores; suma en las del Real Madrid, consigue minar las de los rivales.

Una canasta tiene su valor pero, a veces, en momentos determinados del partido, en la cabeza del jugador tiene otro.

Pablo Laso, el director de esta maravillosa orquesta, capaz de tocar, transmitir y seducir con un estilo propio, alegre, rapido y aglutinador de emociones, ha conseguido que el equipo defienda con una mentalidad ofensiva, atacando al atacante, tomando riesgos, sin normas preestablecidas. Ha dado el mismo espacio ofensivo y defensivo al jugador. Le ha responsabilizado, le ha dado toda la confianza y ha convencido al jugador. El jugador se divierte defendiendo, mérito de grandes proporciones. Porque en todo equipo hay dos o tres especialistas; en este se sienten todos especialistas en todo.

Laso ha conseguido unir tres fases del juego en un Todo. No hay una línea fina y casi imperceptible que delimite cada cual. No la busquen, no la encontraran. No atacan, ni defienden, ni transitan en ofensiva o defensiva. Simplemente JUEGAN, se divierten y se lo pasan bien juntos. En pos de un objetivo claro está: GANAR, porque no olvido que esto es deporte profesional.

Un buen director debe conocer a fondo la obra que se va a interpretar y conseguir que la orquesta haga sonar la música tal como él considera que debe sonar, ocupándose de la multitud de cuestiones que afectan a la interpretación musical: tiempo, intensidad, equilibrio sonoro, fraseo, coordinación de ataques y finales, etc…

Laso conoce el juego, sabe como llevar el juego que ha proyectado para este equipo y conoce a sus jugadores y los aportes de cada uno de ellos, convenciendoles de su momento de participación, de transmitirles confianza para que den un paso más en las cosas que ya saben hacer y enfrenten de nuevas para armonizar con el resto del equipo y sus características. El ejemplo de ello, en mi opinión, reside en la figura del jugador Sergio Rodríguez.

Nadie lo puede garantizar, pero cada vez estan más cerca de conseguir y, como lo quieren conseguir, el objetivo que les daría reconocimiento por parte de todo el Baloncesto: la Euroliga.

Y me atrevería a decir, conocimiento solo al alcance de ese vestuario, que por encima del como, de este juego que consolidan partido a partido y que les ha dado ya una Identidad, más allá, reside un Por Qué. Solo ellos lo saben, pero a todos nosotros nos gustaría tener certeza de saberlo: demostrar que otro baloncesto es posible, simplemente otro, lejos del que tenemos hoy, en términos generales.

¿Qué habría después de la coronación?

Tenemos referencias, de otras disciplinas, de equipos campeones que experimentan procesos de cambio transformadores, de signo multiplicador o de estancamiento según el caso.

Johann Strauss padre nunca le dijo a su hijo “quiero que me superes”, o “espero que llegues más lejos que yo”. No hubo necesidad. De manera natural, el talento del hijo pronto superó al del padre y con ello, se complicarían las relaciones en el seno de la Orquesta Strauss. Al punto de que Johann hijo decidió más tarde formar su propia orquesta, rivalizando con su progenitor en la batalla por ganarse el favor de la audiencia. Al cabo de los años, la fama del hijo eclipsó la del padre de modo manifiesto. Esta realidad fue mezquina con Strauss padre. Si bien fue su hijo el que en su tiempo se ganó en Europa el título de “el rey del vals”, fue Johann Strauss padre el autor de la idea.

¿Saben por donde voy?

Así es.

Puede que el Baloncesto nos brinde una historia similar, con protagonistas distintos y con roles metafóricos, a saber, el papel de progenitor de Pablo Laso y su hijo deportivo, hecho a su imagen y semejanza, Sergio Rodríguez.

¿Se repetirá la historia? ¿ Habrá culminación y reconocimiento del mundo de la canasta? ¿A quién? ¿ Hay un embrión de Ego latente esperando su momento?

El tiempo nos dará respuestas a estas preguntas.

Mientras, disfrutemos del juego de este Real Madrid y tomemos nota para poder contribuir, entre todos, a potenciar este Baloncesto.

Píldoras del Baloncesto de hoy: Pasen y vean

Es época de transacciones en el baloncesto europeo, con la NBA de invitada de lujo. ¿Invitada digo? Como un elefante en una cacharrería se ajusta más a la realidad. Jugadores que empiezan a formar parte del estelar firmamento europeo prefieren ser estrellas fugaces de una noche de verano. Tampoco conozco el mercado americano, para saber exactamente que les lleva a aceptar y traerse jugadores que saben de antemano, que tienen plaza fija en los lujosos banquillos americanos.

En las ligas domésticas de nuestro baloncesto europeo se busca outsider, no a ganar título o a pujar por un hueco en la final, sino a desestabilizar a los dos, típicamente, equipos favoritos, en algún momento de la competición. Francia, Italia, Alemania, nos ofrecen algún que otro baile exótico que anima la competición y atrae nuestras miradas. Miradas furtivas, que se diluyen en verano y ni rastro de ellas una vez empieza el nuevo ejercicio. Madrid y Barça, Panathinaikos y Olympiacos, Partizan y Estrella Roja, Efes y Fenerbahce, son solo algunos ejemplos.

Nos quedamos aquí. Nos quedamos en el baloncesto donde los entrenadores quedamos atrapados por la táctica, el estilo del juego y subimos el volumen de la televisión para prestar atención a los tiempos muertos que dibujan obras de arte o pura basura, según los entendidos.

Me asombra este momento de la temporada por la cantidad de conocimiento que se tiene de las jovenes perlas que disputan los diferentes campeonatos de Europa o del Mundo U. U15, U16, hasta la U20. Mejor dicho, me aterra. Me aterran los comentarios absolutistas, este vale o este no. Como me aterran las larguisimas proyecciones de los jugadores en un mundo que la palabra proyección debería ser descatalogada. Las proyecciones tienden al largo plazo y en deporte no existe y también sugieren apuesta, inversión y asumir riesgos. Y ni los clubs estan por asumir riesgos, “los dineros” toman las de Villadiego, ni los entrenadores son valientes pensando en como van a salvaguardar la silla, con esas 3 o 4 derrotas que en algún momento de la temporada, agarran como un buen catarro en pleno invierno.

Estoy francamente perdido en estos tiempos en que las competiciones abren con unas normas de juego y finalizan con otras. Competiciones abiertas, cierran las compuertas al sonar la bocina final. En España de las tres principales ligas, ACB, Leb Oro y Leb Plata, que estan establecidas como sistema abierto de ascensos y descensos, solo el campeón de la ACB, almenos a día de hoy, es el único que se sabe a ciencia cierta que no será despojado de tal honor.

Y me acuerdo ahora de las Licencias A, B, Z que otorga la Euroliga. Señor que cacao! Como vamos a fidelizar clientes en eso que nos quejamos todo el año, que si el producto televisivo, que si el taquillaje, que si hay 10 o 15 minutos de descanso en los partidos, en función del Telediario…A mi esto me aburre muchísimo del baloncesto y no me duelen prendas al reconocer que no tengo ni las más remota idea de como se otorgan las licencias. Por el contrario me apena saber, que equipos como el Gran Canaria, el CAI, semifinalistas este pasado curso, no entraran en la competición por la simple pureza de su esfuerzo, trabajo y buen hacer.

Cojamos el álbum. En mis tiempos de crío, empezaba la temporada y por suerte siempre pude hacer el álbum de cromos respectivo. Las más de las veces de futbol, hereje de mi, y unas pocas de baloncesto. El caso, es que los espacios estaban definidos con el número del cromo y el nombre del jugador.

Hoy día los álbumes los hacemos los aficionados. Y en baloncesto, tenemos poco margen de error. Esas 12 licencias y los cupos ponen límites a unas contrataciones infínitas en nuestro acérrimo enemigo futbolístico. Y eso hacemos en verano, barajamos cromos, desde la individualidad del jugador, consultamos sus estadísticas, sus fríos números, vemos su nacionalidad, si ha jugado en la NBA y le ponemos un varemo. Ni rol, ni equipo de procedencia deben valorarse, salvo que proceda de un equipo campeón o un equipo descendido. Los extremos nos enquistan el raciocinio.

¿Hay sitio en la posición de 4? Si, pues ese allí. Pero la baraja es amplia y salen otros jugadores, buenos, guapos, altos, con pedigrí, que olvidamos, por que el mercado es amplio y la vorágine que se vive en el parquet baloncestistico imparable. Lo compramos. ¿Es 4? No pasa nada. Al primero que compramos lo ponemos de 3, porqué tiene buena mano, encima es joven y aun puede trabajar sus desplazamientos. De locos, con perdón.

Empezará la temporada y analizaremos el estilo de juego de los equipos, reducido a ¿corren el contrataque o no lo corren?, ¿juegan a meter muchos puntos o a pocos? ¿un equipo ofensivo o defensivo?

En esa fase no cuenta la construcción del equipo, la adaptación de los nuevos jugadores, las conexiones entre ellos, las sinergias del equipo, la evolución y crecimiento táctico de los equipos, por que… des del primer dia, en el amistoso de pretemporada hasta que consigan el campeonato, si no juegan igual, si no meten los mismos puntos, se les pondra en el disparadero y seran carne de cañon en el próximo mercado veraniego.

Por último un consejo: tomémonos un bañito refrescante en la playa o en la piscina, respiremos aire puro en un valle verde y montañoso, por que en setiembre se juega el Europeo:

  1. Si nuestro equipo ha cerrado la plantilla, no metamos cizaña si descubrimos una perla que ya no tendrá sitio en el equipo.
  2. Por el contrario, si falta completar el equipo, mantengamos la ilusión y confiemos en que el director deportivo hará bien su trabajo y
  3. Disfrutemos del Campeonato. No hay cabida a Métodos ni a NBA, cada cosa a su debido tiempo.

Feliz verano amigos.

Paz y Baloncesto.

Forjarse Entrenador

Siempre he dicho que un día elegí ser Entrenador. Puede que me haya estado engañando a mi mismo todo este tiempo y que sea Entrenador por descarte, comodidad o simplemente, ingenuidad.

A veces sueño justo lo contrario, que he sido elegido para ello.

Pero esta cuestión no es importante. Si uno permanece en ese estadio de reflexión demasiado tiempo, divisa en el horizonte una capa de vanidad que va espesando el camino por donde avanzar.

Un Entrenador sabe escoger esos momentos vividos, en cada una de las temporadas deportivas, que definen y sintetizan con precisión su trayectoria hasta la fecha.

Y en cada uno de esos momentos un nuevo aprendizaje, un signo de transformación, un imperceptible cambio en tu piel.

Con el tiempo, solo con el tiempo, uno descubre que todos esos momentos reposan en el regazo de la Identidad. Difícil de caracterizar y de definir. Apenas uno la verbaliza a lo largo de su vida.

Ser Entrenador es una sucesión de pasos, grandes, medianos, pequeños, pasos de retroceso, de estancamiento, de parada obligada, impuesta y la menor de las veces voluntaria. Pasos en definitiva, que solo la voluntad individual puede adjetivizar. En el caso que pueda.

Con cada paso uno llena todos los huecos de una mochila que, de manera erronea, pensamos que cambia su tamaño. Cuando esto sucede conviene revisar con carácter de urgencia, si no es alguna parte de nuestro interior la que ha modificado sus proporciones.

Evolucionas con un recuerdo de jugador, recabas en la memoria alguna enseñanza de no todos los entrenadores que pasaron en tu formación.

Le das vida a lo que antes solo era un reproductor de películas y empiezas a desenpolvar la función de grabación, abandonada a su suerte, años antes  no te grabas tu primer partido, no lejos de tu bandera, pero si con segundas intenciones.

Descubres libros y revistas especializadas, más videos ya editados, ves partidos, más partidos y vuelves a empezar otra vez con los mismos. De golpe, un sin sentido.

Dibujas. Primero copias, después creas. Puede que luego ni copies ni crees y descubras otro tipo de arte, el de la crítica.

Solo son pasos que dan lugar a todos esos momentos que, más tarde que pronto, osamos reducir, para bien o para mal, a un solo concepto: Identidad.

Es una profesión, la de Entrenador, hecha para ser juzgada, por todo el mundo y si, por ti mismo también. Eres el primero en hacerlo; también el primero que aprende que minimizar sus efectos nocivos será uno de los grandes objetivos que te debes marcar.

Suena de fondo la canción que habla de las responsabilidades, de la enseñanza, del liderazgo, de las tácticas y el éxito o el fracaso. No la escucho, simplemente la oigo mientras escribo estas líneas.

¿Sabes que eres un buen Entrenador?

Si lo sabes. Pero ser buen Entrenador es un concepto etereo.

Uno es buen Entrenador hasta que pone al descubierto los límites de los jugadores a los que dirige. Por supuesto me refiero a una exposición pública en el seno del propio equipo.

Lo que pase a partir de ese momento nadie lo puede objetivizar. De tu labor surgen ramificaciones que escapan a tu control y que van a depender de la  actitud y predisposición que tomen los jugadores para afrontar el proceso de cambio, mejora y superación de esos límites que tu les planteas.

Esta pequeña o gran encrucijada que supone abordar los límites de los jugadores, debe partir de la premisa básica y para mi fundamental, que el entrenamiento es para los jugadores y se planifica y elabora a partir de ellos y con ellos.

No debe ser el Entrenador el punto de partida, donde todo gire entorno a su figura, porque confundamos conceptos como responsabilidad y liderazgo. El Entrenador no es el epicentro de la exposición de ese plan elaborado con contenidos técnicos, conceptos tácticos, objetivos individuales, colectivos, de realización o de resultado.

La exposición gratuita que parte del Entrenador conduce a un malbaratamiento del tiempo y la energía necesarias para afrontar una larga temporada, tanto del técnico como de los jugadores.

Es un proceso emocionalmente vanidoso en el que incurre el Entrenador y contraproducente para el retorno que le llegue de parte de los jugadores, en forma de no reconocimiento, falta de confianza y un engendro no deseado de actitudes interesadas por parte de éstos.

¿Lo sabes todo de tu deporte?

Nunca se sabe todo, verdad? Pero poco a poco dentro de ti va naciendo un sentimiento, que recorre el camino hacía “Experto” en la materia. Y en ese camino focalizas tus energías y diriges tu voluntad.

Si algo he aprendido de todos estos años, es que el último aprendizaje siempre está por llegar.

Recientemente he aprendido que entrenar no solo es acumular conocimientos, ordenarlos, seleccionarlos, exponerlos, transmitirlos, que el jugador los interiorice, añadirles ingredientes como trabajo, talento, suerte y a jugar.

Es todo esto. Pero entrenar es anticipar y actuar sobre todas aquellas instantáneas que sacas de los jugadores dentro del proceso de entrenamiento, la planificación y la periodización táctica prevista para la temporada y que surgen fuera de ese foco de atención e interés primarios y en momentos no previstos.

Es ahí donde reside una de las claves más importantes de ser Entrenador.

No solo ser capaz de poner sobre la mesa todas las fotos sacadas durante la temporada y hacer un análisis a posteriori, que ayude a pasar balance o explique determinados rendimientos o resultados. Sinó sacar la foto, hacerle el revelado rápido y actuar con inmediatez sobre ella. Esto mismo, una foto tras otra, y otra.

Pero eso requiere tiempo y acumular experiencias significativas.

Todo lo que se aprende está para cuestionarlo. Ninguna teoría o experiencia sirve por igual a ningún individuo. Empezando por este texto que lees.

Hay que desafiarlas y confrontarlas para encontrar el éxito y el fracaso cara a cara. Y volver a empezar. Cambiar de nuevo la piel. Forjar la Identidad.

Aquella canción que se oía de fondo… ya terminó.

Panathinaikos-Barça. No hay 5º malo.

Amigo Josep me has pedido que escriba unas linias sobre el cuarto enfrentamiento entre Panathinaikos y Barça. Puede que a alguien más le guste leerlas, desde aquí mi agradecimiento por su valioso tiempo.

No te hablaré de Dioses, mitología ni tragedia griega. Cada uno lo suyo y esta parte te corresponde a ti. Te hablaré de baloncesto y de la manera más llana posible, para que un apasionado del futbol como tu, siga enganchado al televisor cuando vea un balón por el aire y no a ras de césped.

Será fácil. Eres un amante del deporte y del juego. Y eres del Barça. Se que te voy a convencer, como mínimo, para ese quinto partido que tus chicos hoy se han ganado a pulso.

Se me hacía difícil pensar e imaginar que este Barça pudiera perder tres partidos seguidos, más ante el mismo rival. No era descabellado.

El espacio escénico jugaba un papel fundamental y hostil a la vez para los intereses azulgrana. Pero el Barça en las últimas fechas se siente bien y conecta con esta atmosfera adversa formada por las capacidades del rival y la pasión de un público entregado.

Te digo la verdad: el Barcelona no ha sufrido hoy para ganar el partido, lo justo, cuando juegas fuera de casa y se enfrentan 1º contra 4º de grupo, que parece que lo queremos olvidar.

Mi opinión personal antes que se disputase el partido era que Xavi Pascual y su equipo debían plantear el partido de manera distinta a  como lo venía haciendo a lo largo de tan igualada serie.

Y por distinto no quiero decir nuevo, sinó hacer las mismas cosas pero de manera distinta. ¿Acaso el Barça ha perdido la personalidad, su identidad como equipo estos tres últimos partidos?

Creo que no. Ha dejado al rival en muy pocos puntos y en los tres hubiese podido ganar y, amigo Josep, ahora no estaria escribiendo sobre este cuarto partido.

Hoy el equipo ha invertido la caracterización de su defensa. Su defensa principal, la individual, la del marcaje hombre a hombre para que me entiendas, a pasado a ser la alternativa. Y la defensa zonal, la alternativa que vimos por ejemplo en el tercer partido, se ha convertido en la defensa principal para este gran choque, que no te aseguraba la existencia de un mañana.

Yo he visto una defensa en zona 2-3. Y a partir de ella tres tipos de pequeñas variantes. Puede que escuches que no, que han hecho cuatro o cinco defensas distintas y tendrán razón los que lo digan. Pero yo te explicaré como lo he visto o como lo quiero ver desde mi lado más romántico del juego y su preparación.

1) Zona 2-3 con posicionamiento y áreas de cada jugador típicas, con el ajuste que se ve en el gráfico si el jugador 4 sube a esa zona del tiro libre.

23n

2) Zona 2-3 negando que el balón progrese de nuevo por el centro del ataque rival. Esto lo hacían si Diamantidis (jug núm 1) era quien tenía el balón.

23b

3) Zona 2-3 presionando más arriba el balón en posesión de Diamantidis, para que cuando soltara el pase, los segundos restantes en defensa, pasara a ser una zona mixta con 4 jugadores en zona (caja) y uno en individual (cara a cara con Diamantidis). El jugador que ha defendido esta situación ha sido Jasikevicius.

23+1

Cuando el equipo ha defendido en individual, se ha mostrado más agresivo, más cerca del atacante, dificultando muchísimo las línias de pase y presionando muy bien el balón cuando Panathinaikos quería sacar ventaja con el Bloqueo Directo.

Me ha gustado que a medida que transcurría el partido, también han ofrecido más ayuda cerca del aro, por que por allí los griegos han conseguido castigar los dos primeros periodos. Lorbek ha hecho un gran trabajo, cerrando y ayudando cerca del aro. Este trabajo ha contribuido a que el rebote defensivo haya sido sin discusión para el Barcelona.

¿El jugador num 12 de Panathinaikos, Tsartsaris, lo conoces? Bien, el que está disputando esta serie de playoff no tiene nada que ver, con el jugador que lo disputó hace dos años o el jugador que era el año pasado a las órdenes de Zeljko Obradovic.

Tsartsaris con la confianza de antaño en su tiro exterior y sobretodo de 3 puntos, hubiera castigado sobremanera al Barcelona y quizá el planteamiento de Xavi Pascual sería otro bien distinto. ¡Qué cambio! Este chico, este año no lanza!

Y por último el azar y el acierto rompieron filas en el espacio griego, para lanzarse en brazos de los culés, que por méritos propios, lease el planteamiento defensivo, seducidos la pasada noche de cuarto partido.

En el aspecto ofensivo, el Barça ha atacado con mucho Bloqueo Directo, diría yo que más de lo habitual, un recurso eficaz que dió mucho rendimiento en el partido de ayer.

Se jugó directo, agresivo el jugador con balón y si éste era parado, había buenas línias de pase para circular el balón y poder triangular eficazmente para conseguir los puntos cerca del aro o el triple frontal después de jugar la inversión.

Panathinaikos defendió de maravilla la línia de fondo, donde Sada, Lorbek incluso Tomic hicieron daño en los partidos anteriores. Pero el Barça castigó con acierto por la parte frontal del ataque con los siguientes movimientos que ya detallé en mi último artículo http://wp.me/p2FIzY-5U

BDCEsp

BDC2

Xavi Pascual lo tenía claro: los partidos importantes se ganan con la utilización de pocos jugadores. Así lo hizo en la pasada final ACB contra el Real Madrid, más por obligación de bajas por lesión que por voluntad.

Jugó con 4 jugadores fijos: Huertas-Navarro-Lorbek-Tomic.

Tuvo un papel importante Jasikevicius como quinto hombre al igual que Abrines, pero menos y, entraron poco en la rotación Wallace, Jawai y Sada pero cumplieron.

Voy más allá. Desde mi visión creo que Pascual ha considerado 3 hombres clave: Huertas-Navarro-Tomic.

Un dato revelador es que SIEMPRE excepto minuto y medio del tercer periodo y los últimos 40-50 segundos de un partido ya resuelto, mantuvo a dos de ellos en pista y muchas veces a los tres. Rotaciones de estos tres hombres sorprendentemente cortas ayer.

Funcionó la pareja clave y diferencial, a mi parecer, para ganar la Euroliga, en la segunda parte del partido: Navarro y Tomic.

No me gustó nada la pareja de bases que en algunos momentos coincidió en el parquet: Jasikevicius y Huertas.

Si me permites Josep, por si alguien más lee este artículo, adjunto el concepto de juego que ha dado mucho rendimiento en la segunda parte y que ha permitido la gran connexión entre Navarro y Tomic:

BD+BI

Tomic (5) juega Bloqueo Directo con el base Huertas o Saras (1) e immediatamente coloca un Bloqueo Indirecto para que Navarro (2) pueda recibir el balón a pase del base.

Han castigado esta opción de varias maneras, con triple de Huertas o Saras jugando el Bloqueo Directo; con triple liberado de Navarro en la prolongación del tiro libre o bien con pase interior a Tomic porque su defensor ayudó en exceso para evitar que Navarro sacara ventaja.

Me gustaron el primer (10-20) y tercer periodo (38-51) del Barça. No me gustó nada el segundo y por una razón: Pascual jugó otra vez a verlas venir y reaccionaba en función de lo que hacía Pedoulakis en el otro banquillo. ¡Eso era lo que se tenía que hacer de manera distinta respecto a los otros partidos!

En el segundo cuarto hubo una fase en que Panathinaikos jugó con tres hombres grandes, tres interiores Tsartsaris-Gist-Lasme. Y Pascual reaccionó con Wallace-Lorbek-Jawai. Si para que nos entendamos Wallace jugando de alero (de Ingles). Parcial atronador. Se pasó del 16-27 al 23-27. Tiempo Muerto y recomposición lógica para finalizar 27-31 en el marcador.

Y el cuarto tampoco porqué vi a un Navarro ansioso de balón y anotar, rompiendo el equilibrio exterior-interior que se consiguió en el partido. Pero también viene bien no humillar y dejar herido al león ateniense.

Diamantidis no ha dicho la última palabra. Despidió a los jugadores del Barça echándoles del centro de la pista, donde éstos querían realizar el típico grito de alegría y conjura de equipo.

Diamantidis dijo que no, que en mi casa, en mi OAKA, nada de nada. Los emplazó para un 5º en Barcelona apasionante, donde el Barça se ganó el derecho a este desempate en un Top 16 brillante.

El jueves que viene la definitiva, la madre de todas las batallas hasta ahora disputadas.

¿Te desperté la curiosidad?

No te lo pierdas Josep. No os lo perdais amantes del deporte.

PAO – Barça Regal: La Batalla de Atenas

A los que nos gusta el baloncesto estamos de enhorabuena. Nuevo doble enfrentamiento esta semana entre Panathinaikos y Barça Regal en Atenas. La historia se repite dos años después. Lo cíclico a veces te trae este tipo de regalos.

Ayer desde Twitter @elcapitaenciam me invitaba a dar las posibles claves para “desactivar el OAKA”.

La premura de tiempo no me permite hacer un análisis exhaustivo de todas y cada una de las posibles claves para estos dos partidos, pero si os voy a dejar aquellas cosas que vi, que anote y también sensaciones que tuve, que pueden, perfectamente, estar bien lejos de la realidad.

Aquí os dejo los siguientes puntos, sin orden establecido ni mayor o menor grado de importancia, simplemente cositas y detalles que vi. Empezamos.

1- Que el objetivo no sea “desactivar el OAKA” sinó conectar con el gran ambiente y la dimensión del partido. Esto hará más grande y dará más confianza al jugador.

2- Zeljko Obradovic ya “no juega” y si me permiten, su sombra no será tan alargada como para que influya y llegue a realizar esa segunda ayuda defensiva que tanto cuesta realizar a los equipos.

3- Cambiar el marco de referencia. El escenario no es motivo para quedarse instalado en el miedo; al contrario, el privilegio de poder demostrar tu juego y enseñar tu Identidad como equipo.

4- La comunicación no verbal de técnico y jugadores es un aspecto mejorable hoy para saldar con éxito el jueves en el cuarto partido.

5- El equipo debe aceptar que hacer algo excepcional y casi perfecto (casi inmaculada fase regular y Top 16) no es sinónimo que las dificultades nunca acudan a ti. A veces se presentan y te superan. Lo hecho hasta ahora es un medio, no un fin. Hay que jugar sabiendo que se puede perder.

6- El punto 5 te puede llevar al objetivo del punto 4.

¿Hablamos del juego?

7- Los ritmos de partido. Panathinaikos quiere jugar posesiones largas. Una buena opción es presionar toda la cancha en distintas fases del partido. Es importante que el balón a veces esté en manos ajenas a Diamantidis. Aunque salgan de la presión, si en campo ofensivo el balón llega en manos de alguno de sus interiores, el juego se precipitará.

8- Relacionado con el punto anterior, si alguien debe jugar con el yo-yo que sea Ukic y no Diamantidis. No se generará tanto juego y romperá la fluidez exquisita con la que se mueve y pasa el balón el equipo griego.

9- Tengo la corazonada que Pascual introducirá alguna sorpresa táctica en defensa. En los dos partidos anteriores, el Barça hizó 2×1 en el poste bajo y enseñó una zona 2-3 en dos posesiones, mediado el segundo cuarto del segundo partido.

10- Con el bloqueo directo, Panathinaikos saca muchas ventajas. Para mi una de las claves es que han conseguido generar muchas dudas en la defensa de los jugadores no implicados en el 2×2 del bloqueo. James Gist en la esquina desactiva el trabajo de un hombre que ha sido fundamental para entender porque el Barça es una de las mejores defensas de Europa: CJ Wallace.

11- He visto que en la defensa de este bloqueo directo, hombres como Tomic o Jawai han salido muy lejos a ayudar al balón. Han dejado mucho espacio entre el balón y la canasta para que Panathinaikos con continuaciones y espacios ocupados de maravilla, generen dudas en el corazón de la defensa azulgrana.

12- Hacen falta trabajos “Extras” defensivos de los hombres pequeños del Barça, más fintas defensivas. Proactividad.

13- El Barça también puede plantear una pequeña batalla psicológica al igual que los griegos plantean con Sada. El hombre es Tsartsaris. No le veo con confianza. No se levanta seguro, pone el balón en el suelo y juega para pasar antes que anotar. Con Zeljko era otro hombre. ¿Asumir Riesgos? ¿Por qué no?

¿Qué está pasando en el ataque del Barça?

14- Me acuerdo de aquella célebre frase que dice Pepu Hernandez:

El pase es solidario, el bote es egoista.

En mi opinión demasiado bote en estos dos partidos disputados.

15- Veo a Navarro obstinado, ansioso, con alguna selección de tiro impropia de él. El equipo necesita que genere juego para atraer la defensa. Con el tiro tras salida de bloqueo indirecto, se está demasiadas veces a expensas del acierto.

16- Los interiores empiezan y viven demasiado lejos del aro. Una de las características que ofrecen los sistemas del Barça es la gran movilidad de todos los jugadores. Veo al equipo “parado”.

17- La circulación del balón se produce por fuera, no se divide con agresividad, hay dudas y el bote solo sirve para darse rodeos alrededor de la linia de 6,75. Más verticalidad en las penetraciones con bote y más pases interiores con el hombre grande ganando la posición, recibiendo un bloqueo indirecto por linia de fondo, etc…

18- Este movimiento el Barça lo hace muy bien y siempre saca ventaja para anotar o sacar la falta personal. Deben insistir más.

BDCEsp

19- Y con estas situaciones también:

BDC1

BDC2

20- A falta de Pete Mickeal, Sada juega excelente las situaciones de juego sin balón por la linia de fondo, cortando con fuerza y excelente timing. Situación del punto 18 es perfecta para él.

21- Lorbek jugando por linia de fondo también hará daño y compatibilizaria espacios con Tomic en el punto 18 y 19 y Wallace podria sacar rendimiento a su tiro de 3 puntos en la situación del punto 20.

22- No obsesionarse en si se corre o no el contraataque, el juego del Panathinaikos no es de poder presionar linias de pase y robar balones y su trabajo en balance defensivo es de los mejores de Europa. Si debe ser el objetivo, la fluidez en el juego y el equilibrio entre el pase, su velocidad y la toma de decisión en tiro o penetración.

Y pita Lamonica… ¿Estais de acuerdo en que es muy difícil restarle protagonismo a Navarro, le defiendan como le defiendan? pues aceptemos esa cuota de protagonismo que nadie le podrá restar al colegiado y a jugar!

Disfrutad de los partidos! ¿Nos emplazamos para un quinto?