La Pretemporada: primeras señas de identidad

La mayoria de los equipos han empezado y si no lo han hecho, estan a punto de empezar, una nueva temporada, vestida con sus mejores galas, en forma de objetivos, retos y compromisos tanto individuales como colectivos.

Los entrenadores tenemos un montón de ideas para nuestros equipos, que se van gestando des del primer dia en que damos por cerrada la temporada anterior, momento de pensar en posibles incorporaciones, la aportación y características de cada uno, la forma en la que queremos jugar hasta las dinámicas de grupo que programaremos y trabajaremos para fortalecer lazos y la unión entre los componentes del equipo.

Tenemos anotaciones, recordatorios, frases, esquemas tácticos e incluso, porqué ocultarlo, ese objeto fetiche, que nos acompaña año tras año. Incluso una lectura obligatoria y siempre la misma, para estas fechas iniciales, que nos inspire o nos cultive en algún campo del entrenamiento.

Yo no soy ajeno a este momento; especial si cabe este nuevo curso, por diferentes motivos, la mayoria de ellos relacionados con cambios en el ejercer de mi profesión, hasta dia de hoy. Pero también por la posibilidad de exteriorizar, compartir y poner en práctica, nuevos aprendizajes que he tenido la suerte de alcanzar y realizar durante el año pasado. Para mi un aliciente y una motivación, ver como se reflejan estos nuevos conceptos en mi trabajo y de que manera van a repercutir en la Visión que tengo para esta nueva temporada.

De un tiempo a ahora, guardo un recorte de periodico, que habla sobre la motivación y la pretemporada. Me gustó por la idea, el metodo que llevaba implicito esta idea y porqué seria aplicable a cualquier equipo que a partir de entonces pudiera entrenar.

El articulo, que data del 2008 y escrito por el psicologo Pep Marí, forma parte de mi ideario y programación año tras año y siempre lo incluyo como punto de metodología de trabajo.

La Motivación: una VIP en pretemporada” pone émfasis y describe un método de trabajo recomendable para cualquier equipo, sea de la disciplina que sea. En el siguiente enlace podreis disfrutar del articulo entero:

http://hemeroteca.mundodeportivo.com/preview/2008/07/15/pagina-15/586912/pdf.html

Esas premisas VIP (Variar, Implicar, Premiar) lo bueno que tienen es el hecho de poder llevarlas a cabo a equipos de cualquier edad, incluso diría, que en edades más cortas, el método debe ser de obligado e innegociable cumplimiento, para todo entrenador de categorías de formación, no solo durante la pretemporada, sinó durante el resto del año.

Es en este punto, donde empieza la árdua tarea del entrenador; no tanto en su capacidad de motivar al equipo, sinó en extrapolar esa idea a su Realidad. Ahí reside la dificultad.

Oigo a veces, que “Todo vale” en el deporte y, es cierto. Diferentes métodos de trabajo, estilos totalmente encontrados, pueden llevar a unos mismos resultados. Ese “todo vale” solo tiene sentido, si y solo si, se es en todo momento coherente, a lo largo de la temporada, con el trabajo a realizar, el método a utilizar, que es lo que se quiere obtener, como se quiere llegar a la consecución de unos determinados objetivos y sobretodo el Porqué queremos hacerlo; independientemente de los resultados que vayamos obteniendo en el camino.

Como entrenadores es importante saber Porqué hacemos las cosas de una manera y no de otra; en la medida que sepamos comunicar y transmitir nuestra idea y el Porqué de ésta, conseguiremos tener al equipo en un estado de motivación más alto y, lo que considero yo más importante, seremos capaces de que el efecto tenga una duración en el tiempo, mucho mayor, que si únicamente nos dedicamos a entrenar como si una presentación de tareas en PowerPoint se tratara.

Evitaremos de este modo, estar supeditados, a los recursos e infraestructuras disponibles, para poder hacer un buen trabajo con el equipo que dirijamos.

Nuestra realidad es una, bastante homogenea, entre los que nos dedicamos al baloncesto de formación y categorías autonómicas o nacionales no de élite, léase, una disponibilidad de jugadores limitada para completar buenas sesiones de entrenamiento, salvando contratiempos, en forma de lesiones, periodos de exámenes, etc; escasos recursos a nivel humano, como disponer de un buen y completo equipo técnico que se encargue cada uno de su area de trabajo, como puede ser la de preparador físico, fisioterapeuta, médicos, servicios de scouting, etc.

Pero la principal diferencia reside en la disponibilidad de tiempo para entrenar. Escasas hora y media de duración de una sesión, la mayor de las suertes tres días por semana y antes tener adquiridos una serie de hábitos internos dentro del propio equipo, como podría ser la puntualidad de sus integrantes, su preparación a nivel de concentración y activación para empezar,sin dilación, a entrenar con unos objetivos a alcanzar, hasta llegar a tener una buena base de respeto entre equipos del propio club, en cuanto a no sobrepasarse más allá del tiempo que tienen asignado de entrenamiento y uso de la instalación.

Muchos de vosotros, sabeis a lo que me refiero, quien no ha experimentado este tipo de situaciones. Son pequeños detalles que pueden condicionar nuestro entrenamiento, si no los tenemos en cuenta y anticipamos sus consecuencias.

El paso del tiempo, la experiencia que uno va acumulando, le tienen que servir para establecer una serie de criterios y prioridades a la hora de hacerse cargo de un equipo y aceptar su dirección y preparación a lo largo del año.

Y como estamos en pretemporada muchos de nosotros, hacernos este tipo de análisis, conocer nuestro entorno, donde estamos y de qué disponemos para llevar a cabo la preparación del equipo que dirigimos, será fundamental.

No podemos copiar el trabajo que hacen esos equipos que admiramos; a su entrenador, a quien lo tenemos como modelo de persona y técnico, con los que queremos que sean nuestro espejo por su estilo de juego, afín al nuestro.

Pero si podemos fijarnos y aprender del Porqué hacen lo que hacen, con lo que tienen y donde estan, para poder nosotros aprender e incorporar, en nuestro proceder y nuestra formación como entrenadores, este concepto del Porqué lo hacemos.

Incorporaremos valor añadido a nuestro trabajo a partir de ese momento, donde club, directivos, jugadores, entrenadores, entrenadores ayudantes, padres, etc, apreciaran y sabran valorar en su justa medida.

En el siguiente video podréis entender mejor la idea que intento transmitir. Y en modo alguno, os inspire tanto como a mi.

Es una charla de Simon Sinek (@simonsinek), autor y escritor de un libro bajo este título: “Cómo los grandes Líderes inspiran a la acción

Como dice Pep Marí en su articulo, variemos en los contenidos, impliquemos a todos los integrantes del equipo y premiemos su esfuerzo y su trabajo.

Seamos originales en las propuestas, abramos nuestra mente, para aceptar sugerencias o críticas en favor del buen quehacer del equipo.

Pero sobretodo, dediquemos tiempo y esfuerzo en conocer uno a uno, todos los jugadores del equipo, ayudantes y colaboradores.

Conocer a las personas es el único camino para quererlas y inspirarlas en la mejora continua.

Buena suerte y buena temporada!

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