Xavi Pascual y el Barça Regal

¿Quién me pide a mi escribir sobre el Barça Regal el día que le gana de 21 puntos al poderoso CSKA y en Moscú?

Tiene nombre y apellidos, Jose Manuel Puertas (síguelo en Twitter @josempuertas), periodista en esRadio y al cargo del programa Tirando a Fallar, quien en la media parte del partido, me ha instado a leer un artículo que publicó sobre el Barça Regal en relación a su inicio de temporada. Puedes leerlo en el siguiente enlace:

http://www.tirandoafallar.com/2012/10/cuando-el-barca-es-un-problema/

Voy a opinar desde un punto de vista totalmente neutro, aficionado al baloncesto, con cierto peso a través de mi vocación de entrenador y lejos de guardar mayor o menor simpatía al club azulgrana.

Y en la medida de lo posible ir ofreciendo respuesta paralela a la opinión de Jose Manuel en su artículo.

No veo, ni concibo al Barça Regal un problema, ni para la ACB ni para el mismo, como equipo.

Si algo aprendí en el último curso de Coaching y Baloncesto “Esencia del Entrenador” impartido por una gran pareja, que formaron equipo técnico en Manresa, Ricard Casas y Xavi Garcia (@xgpcoach), es que los problemas hay que traducirlos a Normalidades.

Sin querer extenderme, el objetivo es traducir esta situación que ahora mismo atraviesa este equipo como una oportunidad para buscar nuevas soluciones y enfoques, hacer valoración de lo que se tiene y encontrar, si cabe, una nueva identificación, con el estilo de juego por ejemplo y que a través de él se vuelva a conectar con el público, gran preocupación entre los aficionados al baloncesto, que vemos un Palau vacio, semana si, semana también.

Por el otro lado, el del resto de clubs y aficionados, me parecería hipócrita, coger al Barça Regal como un problema para el baloncesto español. Un servidor no traga con este tipo de pretextos, cuando sería el momento perfecto para poner toda la carne en el asador y recortar distancias con respecto a él. Aparte de la emoción y la expectativa que siempre genera, ver que un equipo potente y candidato a ganarlo todo, se acerca a lo terrenal y es perfectamente batible por cualquier rival de la competición. Me parece que miente el que no reconozca esta afirmación.

¿Maestro, podría definirme el odio?

-El odio no existe: por eso no puedo definirlo como “esencia” sino como “ausencia”. El odio es la ausencia del amor.

Sin embargo el amor no puede estar ausente porque forma parte del universo, es su esencia. En lugar de “ausencia” tengo que hablar de “olvido”.

Fábula pánica de Alejandro Jodorowsky

¿Cabe la posibilidad que a Xavi Pascual se le haya olvidado algo? ¿Y a los aficionados? Es más que probable.

Recuerdo perfectamente el inicio de su primera temporada completa, la 2008-09, en que sus declaraciones llevaban un guiño implícito hacia la afición, incluso uno de sus objetivos, muchas veces repetido, era volver a llenar el Palau.

Explicó como quería conseguirlo, a través del juego, con que estilo lo harían; dicho y hecho. La temporada se saldó con su primer título Acb. Y a la siguiente llegaría la Euroliga.

Quería un equipo que corriese el contraataque, que jugara muchos tiros abiertos, versatil y comprometido con unas normas defensivas que causaban furor en todo el continente. Asi lo consiguió. Así lleno el Palau.

Sinceramente ahora ya no recuerdo, que este objetivo siga vigente, o almenos, presente en la cabeza del entrenador. Al contrario, las tornas han cambiado y solo le recuerdo, llamamientos a la afición para que acuda a las grandes citas. Lógico, comprensible, lícito. Pero no me negaran que estamos ante un cambio de escenario.

¿Y que tiene esto que ver, con la táctica, el ritmo de juego, la defensa,etc, etc? Pues para alguien que todo este tipo de detalles, cabe tenerlos en cuenta a la hora de planificar una temporada, mucho. Y también para Xavi, porqué lo tuvo en cuenta en su primera temporada entera al frente del equipo.

El articulo de Jose Manuel no hace más que confirmarlo: ya no habla del público del Palau; habla de recuperar la audiencia. Me perdonaran, pero no es lo mismo.

Un olvido.Un olvido importante: el de tu gente. Para la que juegas y a la que representas.

¿Y su tono,cómo es su comunicación, verbal y no verbal? ¿En partidos y ruedas de prensa es la misma? que es a lo que tenemos más fácil acceso la mayoria de aficionados. ¿No creen que puede influir en la identificación, en enganchar y seducir a tu público? Dos ejemplos:

Y comparen con su colega, entrenador y amigo Sito Alonso:

Basta con 1-2 minutos para apreciar las diferencias no? Y esto creo que es independiente del equipo que lleves, pero tu forma de comunicar y expresarte va a condicionar tu actividad y tu entorno más cercano.

Soy de la opinión que este tipo de detalles influyen, y mucho, en un equipo. Quizá expliquen, más allá de la técnica y la táctica y de tener a los mejores jugadores de Europa, el porqué tantas diferencias en lo que un día fue y ahora es.

¿Y el balón? ¿El juego, el estilo? ¿Es lo más importante? Para mi todo es muy importante, es por eso que no he hablado de lo que me parece el aspecto táctico todavía. Tampoco quiero darle excesiva importancia en este espacio.

No me atrevo a cuestionar el baloncesto que conoce y sabe el Sr Pascual, campeón de todo y con uno de los mejores equipos de Europa. Pero daré mi punto de vista, desde lo que veo, como espectador y también las sensaciones que me ha transmitido Pascual, en alguna de sus charlas técnicas para la Asociación de Entrenadores.

Veo a un entrenador que su juego parte de la defensa. Desde el primer día que coge las riendas del equipo hasta hoy. ¿Qué ha cambiado en el aspecto ofensivo? ¿Porqué el equipo no mete tantos puntos? Voy a destacar 3 aspectos, que para mi son relevantes:

  1. Transición Ofensiva excesivamente fragmentada y condicionada a demasiados elementos del juego: jugadores, espacios, tiempo, nº de rivales,etc. Esto resta fluidez y respuestas rápidas de los jugadores.
  2. Control por parte del entrenador, para mayor seguridad, más autoconfianza, a través de numerosos sistemas de juego y sus variantes. El jugador pierde espontaniedad y su talento natural queda en segundo plano.
  3. Distintos tipos de jugadores, año a año hay cambios que condicionan.Existen liderazgos crecientes en jugadores de importancia, por su nivel, capacidad de aportación y peso en el equipo.

Este último punto para mi es importante. No estoy tan de acuerdo en que Xavi Pascual, se ha cargado a cierto tipo de jugadores o les ha cambiado el juego, almenos de manera consciente, si a través, quizás, de la táctica y el control que desea tener o asegurarse.

Creo que los jugadores, en este aspecto pueden tener un papel más relevante, en incidir en el juego particular de un jugador. En un equipo hay grupos establecidos, unos roles asignados, un tipo de liderazgo efectivo para ese equipo particular y la entrada de un nuevo jugador, a veces, debe someterse a un “peaje”. Y muchas veces ese peaje viene impuesto por el propio equipo.

Hay unas reglas no escritas, unos tiempos que deben respetarse y cumplirse, unos derechos y obligaciones iniciales concretos y un “grado” dentro del equipo a respetar.

Y esos detalles pueden incidir en el rendimiento de un jugador o su evolución en el tiempo o su no adaptación a ese grupo. Me vienen a la cabeza varios nombres y no muy lejanos en el tiempo.

Esto pasa en el Barça y en todos los equipos del mundo. Pero no lo olvidemos, cuando estemos debatiendo y cuestionando el juego actual del equipo.

Por último, tengo la sensación que aparte de estos condicionantes en ataque, en defensa también se ha dado un paso más. Un paso hacia la automatización, a la rígidez de la norma. El trabajo defensivo sobre Scouting del rival, creo que es muy elevado hoy en día y más en equipos de alta competición y aspirantes a conseguir todos los títulos.

Trabajar en base al Scouting, fija tiempos y espacios a los jugadores, porque tienen su momento de intervención y deben estar preparados para ello. Desde estos parámetros tambien se está limitando la acción espontanea del jugador y condiciona la segunda acción, que quizá antes dependía más del jugador, él escogía o tomaba la decisión en el tiempo, y ahora es al revés. El tiempo marca su segunda acción y limita su capacidad de elección y decisión.

Y el Barça Regal me parece su más fiel exponente.

Esta es mi particular visión del momento en que se encuentra el Barça Regal.

¿Alguien duda que Pascual y sus jugadores no quieren meter 100 puntos en cada partido?

Yo no lo dudo, pero si creo, que como seres humanos, estamos aprendiendo cada día, la necesidad de reinventarse es permanente, porque si no lo haces tu, el que está a tu lado si lo hará, las diferencias se reducen entre uno y otro y complica la empresa de mantenerse arriba y cerca de la excelencia máxima.

El factor humano y emocional de todos los actores que intervienen en este juego, que hoy estamos cuestionando, me parece sumamente más importante que el factor técnico y táctico que, cada uno de ellos poseen y requiere este nivel de competición.

“Una persona no puede perder nunca de vista sus orígenes, el lugar de donde procede, porque éstos son los cimientos que la hacen tal y como es”

Del libro Pensar en el Equipo, escrito por Xavi Pascual.

Entrenador y Método

Las semanas de un entrenador son especialmente largas; su familia y amigos bien lo saben. Vive las 24 horas del día con el equipo, el método y la táctica revoloteando por su cabeza.

Visualiza y siente de manera inconexa, momentos pasados, partidos, estados de ánimo, con futuros hechos venideros los cuales, en un estado plenipotenciario del juego, cree que influirá de manera significativa.

Pese a que es responsable de muchos aspectos del juego y también sobre la dinámica interna y de evolución del equipo, ni mucho menos tiene el control de todos y cada uno de ellos que influyen o determinan, la vida de los equipos. Desde su evolución como grupo a equipo, pasando por la toma de decisiones propias y ajenas, terminando por la incidencia que conllevan los resultados, por citar algunos ejemplos representativos. Hay más, muchísimos más.

Creo que todos los entrenadores, cualesquiera que sea la categoría y el nivel en el que entrenan, sienten, se ilusionan, celebran, sufren victorias y derrotas por igual. Detrás hay un trabajo elaborado, programado y evaluado para obtener y sacar el mejor rendimiento al equipo y a cada uno de sus integrantes.

Habrá tantos aciertos como errores, que se retroalimentaran en busca de un éxito que se dilate en el tiempo y una derrota que devuelva a la senda del trabajo y el esfuerzo a sus protagonistas.

Entre medio de este gran bosque de preguntas y respuestas, de acciones y reacciones, de afirmaciones, ratificaciones, dudas e incertidumbre, el entrenador debe tener claros sus objetivos, independientes y separados, de los objetivos colectivos que se establezcan para el equipo durante y, a la finalización de la temporada.

Para mi uno de los grandes objetivos y que debería ser denominador común entre los entrenadores, tiene que ver con uno de los aspectos que citaba la semana pasada, en la entrada “Latidos de un Corazón de Baloncesto” http://wp.me/p2FIzY-2M

Y no es otro que, al  igual que le pedimos al jugador, que entienda el juego, el entrenador debe tener como principal objetivo y FUNDAMENTAL: Entender el juego y saber convivir con él.

Lo primero es importante porque sinó no seremos capaces de formar jugadores con esta premisa básica y de obligado cumplimiento si queremos buscar y estar lo más cerca posible de la belleza del juego.

Lo segundo quizá suene a idea abstracta, pero pretende ser todo lo contrario. Es decir ser consciente en todo momento de lo que sucede, en que punto de su evolución se encuentra el equipo, conocer exactamente cual es ese punto, para, desde allí, crecer física, técnica, táctica y psicológicamente.

Pero no solo eso, saber que el juego, pese a sus normas y pautas no es una ciencia exacta, determinará la capacidad de adaptación a los imprevistos, a todos aquellos aspectos no planificados y que escapan de nuestro control.

  • ¿Cómo seremos capaces de influir y transmitir desde la incertidumbre de lo desconocido?

O por el contrario, nos reafirmará como equipo, descubrirá valores a través del juego y la competición, que influiran positivamente en el estado de ánimo y la autoestima del equipo.

  • ¿Cómo seremos capaces de mantener y potenciar esos valores y perseverar en ellos, hasta convertirlos en seña de identidad del equipo?

En cualquier caso, el trabajo del entrenador no está sujeto a una filosofía predeterminada de juego. Ni tampoco puede descansar en ideas prefijadas antes de empezar el proyecto, porqué las circunstancias son cambiantes y influyen en la vida y evolución del equipo.

¿Qué herramientas tiene el entrenador para transformar a su equipo e influir en él? ¿Cómo va a convencer de cada nuevo (incertidumbre) paso a dar?

Creo que la palabra que responde mejor a las dos preguntas es el Método.

” Donde radicalizas tu trabajo y centras tu rigidez no es tanto en la filosofía sino en el Método que usas para llegar a ello ” (Ricard Casas)

Cuando te decides por un u otro método de trabajo, previamente se ha hecho un análisis completo de la situación de partida. Desde el entorno en el que se encuentra el equipo, los jugadores que lo componen, infraestructura y disponibilidad de recursos, objetivos, expectativas, sistemas de juego, etc.

Sin olvidar que el entrenador debe integrar todos estos elementos a su personalidad, su carácter y su visión del juego. Cada entrenador tendrá su método particular y será diferente al de otro, pese a que los elementos y características que evaluemos, en algunos casos puedan ser muy similares.

Definido el método, éste debe estar sujeto a permanente actualización, debe adaptarse a las situaciones cambiantes que más arriba he mencionado, entender y leer la nueva realidad que se le presenta al equipo y cómo somos capaces de cambiar, cambiando poco.

No se trata de echar a la basura todos los sistemas tácticos que, previamente y después de analizar y ver las características de los jugadores de tu equipo, decidiste que serían los adecuados para competir. Al contrario, en la combinación de estos, su elección en momentos concretos de unos sistemas y no otros, complementados por algunas variantes, veremos el trabajo y la verdadera esencia del entrenador.

Ni tampoco echar las campanas al vuelo si el equipo responde y ejecuta perfectamente éstos, anticipandose a la programación, incluyendo nuevos y más sofisticados sistemas, pensando que el equipo necesita más. En este caso, insisto, la elección de unos, añadir variantes que enriquezcan el juego y por ende complementen al jugador, será síntoma de una buena evolución táctica del equipo.

Esa capacidad global de leer que está pasando alrededor del equipo, como se compite, de que manera podemos cambiar o recuperar un rumbo que parecía perdido, o bien, cómo crecer y evolucionar tácticamente, pensando más en el medio plazo y no quedarse en el momento presente, determinaran unas cualidades muy preciadas en el entrenador.

” El equipo debe estar dispuesto en todo momento a sacrificar lo que es, por lo que puede llegar a ser. El éxito es efímero y el fracaso no es para siempre “

El entrenador debe ser capaz de huir, de los fríos números que marcan los resultados de una competición, la estadística de un partido, las opiniones externas, las nuevas tendencias o modas tácticas, etc.

Tiene que estar en constante evolución, ser un buen observador y hacer análisis lo más objetivos posibles, basandose en los diferentes aspectos en los que él y su equipo de colaboradores y jugadores, puedan incidir y aplicar cierta lógica y sensibilidad a la hora de hacer las cosas.

Entrenador permiteme:

  1. Abre bien los ojos, observa todo a tu alrededor y disfruta de una mentalidad abierta al aprendizaje
  2. Escucha!! a entrenadores y jugadores; escuchate a ti mismo.
  3. Transmite la pasión que sientes por el juego. Te sorprenderás de como tu y tus jugadores fluireis en este viaje.

Cancha de sueños y recuerdos.

Son muchos los recuerdos y alguna que otra historia, de mi paso por Belgrado, la capital de Serbia. Un año después, aproximadamente, también son muchas las rutinas que allí llevaba a cabo y que hoy, aquí, de nuevo en mi ciudad natal, echo de menos.

Un domingo de octubre, como hoy, frio, con baloncesto como principal ocupación es uno de los días que recuerdo con más cariño.

Sonó el despertador muy pronto, poco antes de las 07:00h. Una ducha de agua caliente, para superar el frío de primera hora de la mañana, era uno de los primeros placeres que me regalaba y que a la vez, era capaz de sentir y disfrutar más que nunca y que en ningún otro sitio.

Preparaba el desayuno con suma sutileza. Mientras lo hacía iba poniendo orden al día que tenía por delante. Situaba a cada uno de los jugadores y equipos con los que estaríamos trabajando durante el día.

Una música tranquila, concretamente los podcasts de Delicatessen de Icat Fm, acompañaba todas las mañanas, un suculento desayuno que me diera la energía suficiente para estar al cien por cien, el resto de la mañana, física y mentalmente.

Aquel domingo no era diferente a los demás. Entrenamiento de tecnificación con un grupo de jugadores, de edades diferentes, pero con el mismo objetivo de trabajo, que se cernía sobre uno o dos fundamentos concretos. Finalizado el entrenamiento, teníamos partido con el primer equipo, jugábamos fuera, con una hora de coche por delante. Estaba lejos, así lo sentían jugadores y entrenadores, por ser un domingo por la mañana.

A diferencia de otros días, aquel domingo, librabamos todos hasta  bien entrada la tarde, con entrenamiento del segundo equipo, que jugó el sabado. El desplazamiento condicionaba el plan de trabajo y aconsejaba un poco de descanso, después de comer. Esto era una excepción a lo dispuesto todas las semanas; allí no descansábamos ni un solo dia, de lunes a domingo y los fines de semana, se encabían entrenamientos a los partidos que hubiera asignados.

Con esa perspectiva, tenía claro que aquella tarde me la pasaría leyendo, quería romper por unas horas con el baloncesto, es más, me apetecía hacerlo. Sólo de pensarlo, el entrenamiento de la tarde, ya tenía otro sabor, tenía otra imagen en mi cabeza.

Llegaba a casa, era tarde, pasaban las 15h. Me puse cómodo, esperaba una larga tarde que había que aprovechar. El calor del piso contrastaba con el frío de todas mis extremidades, era una sensación cambiante, un pequeño dolor vestido de placer, un leve sufrimiento más que bienvenido.

Me disponía a preparar la comida cuando… el bote del balón se hacía sentir en mi cabeza, de nuevo.

Todo estaba tranquilo, no empezaba a hervir el agua, el ordenador seguía apagado, en la calle no se oía ningún coche, todo el mundo debía estar en sus casas resguardandose del frío y compartiendo la sobremesa, con cuatro, cinco, quien sabe si más miembros de la familia. Allí el nucleo familiar es muy importante y las reuniones entorno a una mesa, no se hacen de esperar en fin de semana.

Me permití el lujo de sobrevivir sin Tv todo este tiempo en mi piso de Belgrado. Entonces? De donde procedía ese bote del balón?

No era mi cabeza, ni una obsesión, no era el contraste térmico que había afectado mis sentidos.

Pronto me ubiqué, recordé que estaba en una ciudad, un país, que el baloncesto, roza la categoría de religión, sus adeptos son muchos y la pasión por el deporte de la canasta, desbordada en cada rincón.

Entre bloque y bloque, de viviendas que tocaban el cielo, una cancha de baloncesto, ocupaba su espacio, para unir un grupo de niños, de cada uno de los bloques, de institutos diferentes, que rivalizaban en su otra liga. Esa que se juega sin un árbitro de por medio, esa en la que las consignas tácticas del entrenador, brillan por su ausencia, junto a él.

En esa liga solo se destila esencia, raza… Fundamentos.

No era una excepción. En el bloque de pisos en el que estaba, detrás contaba con una cancha de baloncesto. Ese bote venía de allí.

Seguí con lo mío, avanzaba en la preparación de la comida, cuando de repente me extrañé. Solo oía ese bote del balón. No había apenas pausas, mantenía una cadencia constante, era un bote duro y seguro; ahí detrás no se estaba jugando un partido. En esa cancha no había partido de la “otra” liga.

Mi curiosidad iba en aumento y mi extrañeza la superaba. Solo se oía el bote del balón. Echaba de menos el metálico y pesado estruendo del aro y el tablero ante el lanzamiento a canasta; más cuando se trataba de una canasta de la calle.

Como era posible? Ese chico no lanza a canasta?

Bajé el fuego, dejé la comida a un lado, no podía resistir más, la curiosidad me vencía. Me acerqué a la ventana, allí estaba el niño, con su balón. Nadie más le acompañaba, ni amigos alrededor o simplemente niños paseando por los aledaños de esa cancha.

Mayúscula fue mi sorpresa, cuando vi que era un niño de nuestro club. Tenía 12 años, recien cumplidos. Me pregunté si viviría por allí. Me pregunté porqué estaba solo. Como era posible que ese niño siguiera con un balón en las manos, cuando de lunes a domingo no descansa, siempre tiene una sesión de entrenamiento mínimo, cual día dos.

“El sabado entrenó por la mañana, jugó su partido por la tarde. Esta mañana ha entrenado a primera hora!!” – me dije.

Estuve observandole hipnotizado, largo tiempo, el suficiente para olvidarme de todo, del fuego y la comida también.

Dušan seguía botando el balón y bajo ningún concepto lanzaba a canasta. Me parecía más que sorprendente. Porque era un niño, porque le gustaba tirar a canasta, porque lo hacía muy bien, tenía un talento fuera de lo común, para su edad. Porqué llevaría casi una hora haciendolo, sin parar.

No pude evitar la tentación. Después de observarle un buen rato y extrañado por su obsesión con el bote, bajé con él. Tenía que preguntarle porqué estaba haciendo lo que estaba haciendo.

Tuvo una gran alegría al verme. Era un niño muy cariñoso, tenía una mirada brillante, que te penetraba. Esa mirada la he visto pocas veces a nadie, ni a los niños de su edad. Esa mirada describe muchas cosas y habla por él; incluso me atrevo a decir, que va muy por delante y detalla con exactitud los acontecimientos que le estan por venir y las experiencias que le tocaran vivir.

Al preguntarle porque solo botaba el balón y no lanzaba a canasta:

“Tengo que mejorar mi bote” – me contesto Dušan.

Le pregunté porqué en ese momento, era pronto, no eran ni las 17h de la tarde, porqué estaba solo.

Solo tenía una contestación:

“Tengo que mejorar mi bote” – repetía. Me ayudas? – siguió.

En ese mismo instante comprendí que ese niño se estaba entrenando duro y que sobraban las preguntas. Estaba haciendo lo que más le gusta en este mundo, no hacía falta hablar, ni era momento de respuestas banales.

Esa tarde entrenamos juntos, estuve con el casi un par de horas más. Hicimos diferentes ejercicios, tampoco hacían falta demasiados. Tienen grabado a fuego que hay que repetir las cosas miles de veces para adquirirlas y automatizarlas. Y eso hizimos.

Aquella tarde de descanso se difuminó entre el frio, las hojas secas de los árboles, cierta neblina y humedad y ese bote de balón.

Era hora de volver a la práctica de equipo.

Cuando supo haber terminado su entrenamiento, antes de despedirse se dirigió a mi y me dijo:

“Todos me dicen que soy muy bueno, que tiro muy bien a canasta, que puedo jugar con mayores de mi edad pero yo no lo creo asi”.

“Pero en cada partido me presionan y siempre pierdo algunos balones cuando quiero irme en bote”

“Tengo que trabajar mi dribling, sinó solo sere un buen tirador serbio y jugaré en mi país, pero yo quiero ser el mejor jugador que pueda llegar a ser, viajar y jugar en la mejor liga del mundo. Para ello debo saber usar bien mi dribling”.

Dušan solo tiene doce años. Y aunque parezca lo contrario, es el niño más humilde que he conocido nunca. Y un jugador generoso y preocupado por sus compañeros de equipo.

Cuando me dirigía al entrenamiento de equipo, en mi cabeza sólo un sonido, el bote del balón. Sólo una imagen, la mirada de un futuro campeón.

Hoy, un frío domingo de octubre, el recuerdo persiste y sigue muy vivo:

El corazón de Dušan y su gran pasión: el Baloncesto.

Latidos de un Corazón de Baloncesto

A medida que transcurren los años, afrontas nuevos retos y decides ponerte al frente de un equipo, de baloncesto en mi caso y, encarar una nueva temporada, la conclusión y denominador común, en cada inicio, después de unos cuantos entrenamientos, es que los jugadores no entienden el juego, en su mayoria, ni tampoco se preparan para poder entenderlo.

Con eso no quiero decir que no sepan jugar ni competir, no es incompatible. Simplemente quiero constatar que la mayoria de ellos, juegan por automatismos, con conceptos de valor absoluto, que cada entrenador con su estilo de enseñanza, método y personalidad ha ido transmitiendo al jugador a lo largo de su trayectoria.

Muchos de nosotros habremos pronunciado y/o escuchado que “estos jugadores parecen robots”, este o aquel equipo “solo puede jugar con sistemas cerrados” o a tal jugador “no le pidas más de… o no lo saques de esa posición”.

No comparto estas expresiones, me rebelo ante el estaticismo que rebelan y generan en el juego estas mentalidades y muestro mi inconformismo ante la actitud del jugador que llega anestesiado y con la percepción, ¿ su percepción?,  muy clara de cuales son sus límites en la participación de este juego.

Muchos son los aspectos a tener en cuenta, empezando por el proceso de formación del jugador, su desarrollo físico, cognitivo, psicológico, técnico y táctico, su entorno afectivo, sus motivaciones, etc…y así ver año a año el crecimiento de cada jugador. Pero no quiero centrarme, ni en las etapas formativas, ni en las edades y objetivos acorde a ellas, ni hablar de tipología de clubes ni lógicamente hacerlo de jugadores.

Quiero explicar a qué me refiero por Entender el Juego y un aspecto global, pero también específico de cada deporte, que es el de Crear Hábitos en el jugador.

Antes de dar mi punto de vista sobre estos dos aspectos, me gustaria señalar algunas frases que el entrenador serbio Svetislav Pesic (ex entrenador de Barcelona, Girona, Valencia en ACB, seleccionador de Serbia y Alemania entre otros) compartió en una entrevista realizada por la revista Gigantes el 11/01/2011.

  • Los entrenadores debemos ayudar a los jugadores y enseñarles cómo han de hacer las cosas esenciales.
  • La mayoria de jugadores jóvenes actuales, debe aprender que el baloncesto no sólo es saber jugar bien, sinó tambien saber entrenar.
  • Hay demasiada preocupación por ganar y ya no se experimenta tanto tácticamente.

¿ Qué entiendo por las “cosas esenciales” ?

Sin caer en el agotamiento del lector y teniendo en cuenta los buenos entrenadores, jóvenes y expertos, que leeran estas líneas, para mi es fundamental para jugar bien a este juego, la capacidad de pasar bien el balón, en su técnica, tensión y dirección y en el aspecto táctico, intencionalidad y tiempo de ejecución.

El uso racional del bote, su ejecución técnica y los espacios que queremos conquistar y gobernar para encontrar o generar ventajas.

Enseñar a conocer y utilizar el cuerpo, para buscar la eficiencia del movimiento, en cualquiera de los aspectos técnicos que queramos hacer referencia, con balón y también sin él.

Y por último, para mi uno de los aspectos más complicados a enseñar, son los espacios. Empezar reconociendo la pista, sus areas de incidencia tanto a nivel ofensivo y defensivo; a ocupar los espacios idoneos en cada momento del juego, en relación a cuatro componentes:

  1. Al balón
  2. A la canasta
  3. Los compañeros de equipo
  4. Los jugadores del equipo contrario

Hay otros muchos aspectos técnico-tácticos a enseñar y que aquí podría enumerar. Pero no es este mi propósito ni objetivo.

Los que he enumerado, son mi debilidad para poder hacer un buen trabajo con cada jugador y el equipo y que contribuyen de forma esencial a desarrollar patrones de movimiento colectivo, en función de lo que está sucediendo en cada momento del juego, a expensas de los sistemas tácticos que cada entrenador quiera utilizar con su equipo. Y con ello tendremos jugadores capaces de entender muchos más aspectos del juego y sus diferentes fases en un partido.

En el segundo punto que he querido señalar de las palabras de Svetislav Pesic, donde el jugador debe aprender a entrenar bien, los hábitos toman especial relevancia.

¿ Qué tipo de hábitos ?

Primero los fundamentales y que nos deben acompañar en cada paso que damos como personas y en este caso como deportistas. Todos aquellos aspectos que ayuden al jugador a estar en disposición para afrontar una buena práctica deportiva, entrenamiento o partido. El cuidado personal de su cuerpo y con ello hábitos saludables de descanso, alimentación y ocio, esenciales en cualquier ámbito en el que nos encontremos.

En segundo lugar todos aquellos hábitos, que cada individuo debe poseer y que sus beneficios se extienden al beneficio del colectivo. Hemos escuchado todos el concepto de educar en valores y que por extensión podemos llevar al campo del entrenamiento. Para mi són hábitos que se traducen en los valores que cada persona va trabajando a lo largo de su vida.

Quiero destacar dos en concreto, significativos para colectivos, equipos de cualquier disciplina deportiva: la confianza y el respeto. Por si solos, términos muy vagos, que resultan vacíos, incluso abstractos.

Confianza en abordar todos aquellos aspectos físicos, técnicos y tácticos, que se planteen en cada práctica, de manera individual y colectiva, donde el jugador pueda expresar sus inquietudes, pueda mostrar sus debilidades para poder aprender, pueda preguntar sin miedo.

Dar confianza y no esperarla; porqué si todos estuvieramos esperando, esperando estariamos toda la vida.

Respeto principalmente a ti mismo, a tus compañeros, a tus adversarios, a los árbitros y sobretodo a los objetivos y retos individuales y colectivos que cada uno se haya fijado.

Para mi esos dos aspectos son la base que se sustenta todo lo relacionado con el equipo. Son la base que cada jugador debe conocer y aceptar para ser parte integrante del equipo de trabajo. Forman el puente que todos necesitamos construir para poder atravesar todo tipo de adversidades y obstáculos que iremos sufriendo a lo largo de nuestras carreras, y en general nuestras vidas.

Quien sabe si desde esa base, esos valores fuertes, derivan en la más preciada forma de relación, que es la amistad. Puede o no salir, en cualquier caso no hay que forzar nada.

Y por último hay un tercer tipo de hábitos. Los que se desarrollan en la cancha, en la práctica, en cada entrenamiento. Desde los más básicos, en relación a preparar y acondicionar el cuerpo, para una práctica intensa hasta los más sofisticados y que tienen que ver con la técnica y la táctica de la disciplina deportiva en cuestión.

Hábito en el gesto técnico para poder realizar una acción concreta y poder aplicarla en el juego real, en competición, donde es importante leer como está reaccionando la defensa. O al revés, hábitos tecnicos defensivos, para anticipar y sorprender al jugador atacante y que ello contribuya a una buena defensa colectiva.

El hábito de encadenar acciones, preparar al jugador para hacer dos, tres acciones de diferente índole, de juego ofensivo y defensivo consecutivas, que ayude al jugador a reconocer  la situación real e imprevisible de partido. Que le ayude a reaccionar y no quedarse quieto, ante la extrañeza y la sensación de no poder estar controlando el ritmo de sus pensamientos a la vez que el de sus acciones.

Y hábitos tácticos del equipo, que el colectivo sepa reaccionar bien en la toma de decisiones en las diferentes situaciones del juego, diferentes, cada vez, que se van a encontrar a lo largo de una temporada. Situaciones de marcador a favor o en contra, últimos segundos, tiros decisivos,etc.

Parece ser que con esta descripción que acabo de hacer, lo tendríamos todo solucionado, pero la respuesta es no.

Esto es mera teoría si no se cree fervientemente en ello y no se pone en práctica día tras día.

Hay que vivirlo y sentirlo, acompañar al jugador en este proceso de aprendizaje tan rico, un aprendizaje que se convierta en un valor añadido de cada uno de los integrantes del equipo. Que cada jugador, libremente, donde decida en cada momento seguir su etapa baloncestística, adquiera y lleve consigo estos hábitos y tenga tal conocimiento del juego, que sean éstas, características que le definan y pueda aportar riqueza tanto a su nuevo equipo como a sus compañeros de manera individual.

Una vez conseguido esto, tan solo habrá que integrar de forma natural estas características, al estilo o sistema táctico que el entrenador decida en cada momento. Creo que esto permitiria ver un mejor baloncesto, en cada estadio de evolución del jugador. Sin prisas, sin quemar etapas y formando jugadores más preparados y completos, preparados para hacer frente cualquier dificultad o procesos de cambios, a que se ven involucrados los jugadores a medida que avanza su carrera.

En la vida hay que tomar decisiones y los entrenadores no estamos exentos de ello, al contrario, nos vemos sometidos a tomar decisiones a cada momento y sin casi tiempo para pensar ni reaccionar.

Pero la decisión que si podemos tomar con más sosiego y serenidad es la de como queremos que sea nuestro baloncesto, como queremos hacer las cosas, qué jugadores queremos tener para hacer este baloncesto, qué necesitan aprender estos jugadores para llevar a cabo un proceso de integración bidireccional…

Todos estos aspectos antes detallados, si los podemos decidir, si podemos priorizar el orden y la forma en que iran contribuyendo al proceso evolutivo y formativo del jugador, para aproximarnos al máximo de la visión del baloncesto que queremos; el equipo que queremos formar, el equipo que queremos ser y en el equipo en que queremos convertirnos a cada paso del camino.

Y qué mejor ingrediente que la pasión que nos condimente todo el proceso desde su inicio hasta el resultado final.

La belleza con la que quieras conseguir tus objetivos, la determinas tu Entrenador.

Hay un famoso dicho chino acerca de ir en busca de los bordes exteriores de la belleza:

” Ve a la orilla del lago y mira la niebla levantarse “

¿ A qué esperas ? Ve y construye tu visión, la del equipo, la del baloncesto que quieres sentir en tu corazón y en el de los jugadores; un corazón que late al ritmo del bote del balón.

Carta Abierta a…Ti

Apreciada y querida amiga

Permiteme compartir con mis lectores, esos maravillosos párrafos que me regalaste; sólo eso, porqué ni que quisiera, seria capaz de expresar todo lo que me hiciste sentir, ni con palabras ni sin ellas: un indescriptible torrente de emociones.

El discípulo no es cualquier ser humano. Es alguien que siente el deseo de saber, de conocer lo que no sabe, de encontrar respuestas a sus preguntas. Por eso se acerca al maestro, se sienta a sus pies, quiere que le ayude a pacificar su alma.

Un maestro impuesto no es un maestro. Un discípulo impuesto tampoco puede considerarse un discípulo

Lo leo una y otra vez y no deja de maravillarme. Deja que viaje conmigo allá donde vaya, de esta manera siempre te tendré cerca, a mi lado, esté donde esté.

Solo nosotros dos podemos leer el primer capítulo de esta historia, única e irrepetible y que no será de nadie más, en estos breves párrafos.

Es un verdadero privilegio y un regalo poder llevarlos conmigo; y con ellos pensarte y sentirte y saber que por siempre más, vas a estar cerca, muy cerca.

Te faltaria al respeto si osase rebatir o negar tus palabras. Cuestionaria tu sinceridad, tu agradecimiento, tu amor y tu bondad si lo hiciese. Voy a aceptar ese honor y a la vez responsabilidad.

El baloncesto nos unió en su día y, parece mentira, pero fue la excusa perfecta para conocerte; cuando todo lo demás, en mi vida, es la excusa perfecta para estar cerca y hacer baloncesto. Incluso en este aspecto has tenido la capacidad de cambiar el signo habitual de mi realidad. Habla muy mucho de la gran talla humana que posees. Solo puedo darte las Gracias, una vez más.

Esa niña que conocí se ha hecho mayor a una velocidad vertiginosa; me siento orgulloso de en quien te has convertido a dia de hoy.

Luchaste en su día, para dar ese primer paso necesario para emprender nuevo rumbo. Tuviste la valentía de pedir ayuda y la capacidad de escuchar y aprender todo aquello que se te presentaba delante de tus ojos. Como buena discípula encontraste respuestas a todas esas preguntas que distorsionaban tu mente inquieta, ávida de nuevos conocimientos.

Y cada respuesta que obtenías, hacía más grande tu corazón, tu generosidad para y con los demás; y lo más importante, contigo misma. Aprendiste a quererte y nos lo enseñaste día tras día a los que estábamos a tu lado, con hechos, con tu actitud, con tu sonrisa.

Entendiste bien cuál era el “Present Preciós”  y no lo has dejado de llevar contigo hasta día de hoy. Recuerdas como acaba el cuento?

El niño crece escuchando al abuelo; este niño crece feliz después de descubrir lo más valuoso de este mundo. Se convierte en abuelo y conoce a una pequeña niña a quien le cuenta la historia, feliz…

¿Te das cuenta, querida amiga, cúan privilegiados somos? Se qué darás el siguiente paso correcto y que tus dudas acerca de hasta dónde puedes llegar y en quien puedes influir, tu misma y el tiempo las despejareis rápido.

De una buena discípula saldrá una gran maestra,pero no olvides seguir luciendo ese sombrero de aprendiz que con tus bonitos ojos te sienta tan bien.

Sabes de tu carácter, de tu tesón y tu gran fuerza de voluntad. Tambien sabes que dispones de una capacidad de sacrificio increible, que te ha permitido llegar hasta donde estás ahora.

Y también poco a poco has ido conociendo al señor Inconformismo, que te echará una mano, para seguir avanzando sin fin en busca de tus sueños.

Puedo pedirte un favor? Ya no eres una niña, pero la pasión de esa niña no te permito que la dejes olvidada en ese majestuoso altillo, ese espacio donde te sentías libre, realizada, donde te permitias el lujo de soñar.

Lleva esos palos en tu mochila y tu música en tu corazón, hazme el favor, querida amiga.

No te quepa la menor duda, que harás todo aquello que sueñas hacer y que te convertirás en cada momento, en quien quieras ser. De ti depende, está en tus manos.

Y cuando te llegue la responsablidad que, muy oportunamente, tu te has encargado de hacerme llegar, acéptala. Lo harás muy bien.

Pronto nos veremos, pero no olvides que siempre te voy a llevar conmigo. Y no es ninguna broma y, des del primer día que lo hablamos, que no me olvido, que sobre tu legado y ascendencia, ese viejo zorro va a tener alguna cosa que decir. Como? De que hablas? Bien lo sabes querida amiga, no te hagas la desinteresada.

Gracias por ser mi amiga, tengo un tesoro contigo.

Ah! se me olvidaba! Mantén vivo junto conmigo, ese secreto que solo tu y yo compartimos.

Quizá un día Asia responda.

La amistad es un alma que habita en dos cuerpos, un corazón que habita en dos almas. (Aristóteles)

Te invito a Café

Este fin de semana fui al cine. Pero no a un cine cualquiera. Uno de especial, un sitio entrañable, que resiste a esta crisis, no se muy bien como, semana a semana, proyectando peliculas que dan a luz pequeños festivales que grandes ciudades acogen y que todo el mundo alguna vez ha oído o visto publicitado en el telediario del mediodia recien terminandose el postre, o escuchado en ese programa de radio que, solo tu y pocas decenas como tu, escuchais día si y día tambien en un corto y rutinario viaje en coche, destino al trabajo o quien sabe donde.

Últimamente es habitual que encuentre tiempo para realizar una escapadita a este sitio entrañable. Las películas no saben igual.

Una vez empujas, no sin cierta dificultad, esas pesadas puertas, tu otro “yo” se queda fuera y le sugieres que se de una vuelta, pero despacito, que se tome su tiempo.

-No me molestes durante un rato – le díria.

-Esperame fuera – porque hasta mi último suspiro todo es película.

Una vez entras, un pequeño vestíbulo y su taquilla te venden amabilidad; unas antiguas escaleras engalanadas con adornos brillantes y el gran reflejo de luz que te envuelve, te hacen sentir como si estuvieras subiendo las escaleras del Liceu, justo antes de entrar y acomodarte, si no mejor, igual que en el salón de tu casa, con los tuyos, aquellos q comparten tus mismos gustos, con aquellos que sienten y viven la vida, de manera muy próxima a cómo uno quiere y desea vivirla.

Fabuloso el contraste. Lujosas sensaciones.

Ese momento, en este sitio entrañable está reservado a unos pocos. No necesitamos de aprobaciones ni recomendaciones; no entendemos de modas ni críticas.
Solo nos importa estar en ese sitio, en ese momento.

Saben lo mejor de todo? Que solo puedes escoger entre dos películas. Algunos quizá aun lo disfruten, en sus pueblos o ciudades que aún conservan sitios mágicos como el que acabo de describir. Los más jovenes, puede que ni tan solo sean capaces de imaginarlo, ahogados y perdidos en grandes y numerosas salas de proyección, que en cuanto llegan, ya es lo último que les queda por hacer: mirar la película, después de agotar toda la oferta de ocio que ofrecen los modernos y grandes centros comerciales.

Se que esto uno solo lo puede valorar a medida que se va haciendo mayor y también gracias a circunstancias especiales; no olvidemos a éstas, tantas veces repudiadas y poco alabadas, tambien merecen su espacio y eso es lo que hago, corresponderles con el sitio que merecen.

Y saben que es lo mejor de poder escoger, solo, entre dos películas? Que tienes el cincuenta por ciento de acertar o errar en tu elección. Si, porqué si te gusta la película que has escogido, por defecto la otra seguro que no era tan buena; y al revés si es mala, la otra tiene que ser buena.

Que argumento tan estúpido se preguntaran. Bien les invito a que piensen solo por un instante que es lo que hacen, cuando se les presenta el difícil acto de escoger y como reaccionan en función de su resultado, cuantos juicios y valoraciones son capaces de hacer de algo que no les es conocido, justo después de conocer el resultado de su particular elección.

Y a cuanta gente hemos dejado por el camino, por sembrar y alimentar esta manera de pensar…

Quien me iba a decir a mi, que ir al cine, supondría un aprendizaje tan grande, permitiria conocerme a mi mismo mucho mejor y cambiaría la forma de afrontar el éxito y el fracaso. Cada uno vive sus propias experiencias y de ellas extrae su particular aprendizaje; que para unos no pasará de simple anécdota, pero para otros será algo significativo.

Sabía que, tarde o temprano, Teoría de los Juegos, una de las asignaturas de Economia que más me gustaron, tendría alguna aplicación práctica para mi vida. Aprendí el concepto de averso al riesgo, neutro o afín. No recuerdo bien si esa asignatura que me gustaba, empezó a enseñarme el arte de la provocación. Si recuerdo, que yo me decantaba por el riesgo y es que algunos enunciados de problemas, me crispaban con solo leer que alguien era averso al riesgo.

La vida es riesgo; la magnitud de éste lo define cada uno con sus elecciones diarias. No es blanco o negro, ni pasar de zero a cien, ni mucho menos quedarse quieto o vivir acelerado. Es elegir en que punto de entre esos extremos, tenemos que situarnos para ese momento único que está ocurriendo.

Ir al cine se ha convertido en una elección, en cierto modo define o mejor dicho, descubre mi personalidad. Y no vale mirar la sinopsis en tu smartphone justo antes de entrar…Uno decide jugar a su propio juego, con sus propias reglas y seria ilógico que les engañase, que me autoengañase. Pues bien, este razonamiento tan simple desafía la lógica y la realidad. Más de lo que creemos o somos conscientes, pero a menudo intentamos dar esquivazos a nuestros propios pensamientos, a nuetro propio sentir.

Que escojas la del panel derecho o la del panel izquierdo, imagino que tendrá que ver con complejas cadenas de neurotransmisores y otras cosas que tengan que ver con despertar nuestro hemisferio derecho o izquierdo del cerebro. Pero eso son temas mayores para mi. Si tengo claro, que la decisión la acabará tomando parte de mi subconsciente, en base a no se que mecanimos, repito.

Con la práctica llega un día que no te preocupa lo más mínimo, si vas a acertar o no con la película, simplemente intentas disfrutar de ese maravilloso momento, que ese lugar es capaz de crear. Cuando sales de allí solo tienes dos cosas: a ti mismo con el efecto transformador que te ha provocado el film… y el camino de vuelta a casa.

No importa que escojas bien o mal, no importa que ganes o pierdas; lo verdaderamente importante es ese momento contigo, para ti, incluso para compartir con alguien cercano.

Ese momento ya no se va a repetir. Pasa de ser algo dinámico, algo que fluye y se transforma, a ser solamente algo estático, un simple punto de partida, que dajarás atrás en tu siguiente acción, probablemente una nueva elección.

Nos pasamos el dia eligiendo entre dos o más cosas, desde que nos levantamos por la mañana.

Y cuando siento todo esto que intento describir, me parece estar muy muy cerca de Nada.

Parece ser que siempre tengo que acabar mis escritos, con alguna recomendación. Hoy tambien.

Si han llegado hasta aquí y no les digo qué película vi, alguno se me enfadaría y con motivo. Otros ya saben de que película se trata, las redes sociales son un reguero de información y tráfico masivo.

Café de Flore“. Director: Jean-Marc Vallée (Canadá-Francia,2011).

Sencillamente impresionante. Los sentidos a flor de piel.

Me encantaria que compartiesen sus comentarios sobre la película una vez decidan verla.

“El instante mágico es el momento en que un sí o un no pueden cambiar toda nuestra existencia” (Paulo Coelho)

La Pretemporada: primeras señas de identidad

La mayoria de los equipos han empezado y si no lo han hecho, estan a punto de empezar, una nueva temporada, vestida con sus mejores galas, en forma de objetivos, retos y compromisos tanto individuales como colectivos.

Los entrenadores tenemos un montón de ideas para nuestros equipos, que se van gestando des del primer dia en que damos por cerrada la temporada anterior, momento de pensar en posibles incorporaciones, la aportación y características de cada uno, la forma en la que queremos jugar hasta las dinámicas de grupo que programaremos y trabajaremos para fortalecer lazos y la unión entre los componentes del equipo.

Tenemos anotaciones, recordatorios, frases, esquemas tácticos e incluso, porqué ocultarlo, ese objeto fetiche, que nos acompaña año tras año. Incluso una lectura obligatoria y siempre la misma, para estas fechas iniciales, que nos inspire o nos cultive en algún campo del entrenamiento.

Yo no soy ajeno a este momento; especial si cabe este nuevo curso, por diferentes motivos, la mayoria de ellos relacionados con cambios en el ejercer de mi profesión, hasta dia de hoy. Pero también por la posibilidad de exteriorizar, compartir y poner en práctica, nuevos aprendizajes que he tenido la suerte de alcanzar y realizar durante el año pasado. Para mi un aliciente y una motivación, ver como se reflejan estos nuevos conceptos en mi trabajo y de que manera van a repercutir en la Visión que tengo para esta nueva temporada.

De un tiempo a ahora, guardo un recorte de periodico, que habla sobre la motivación y la pretemporada. Me gustó por la idea, el metodo que llevaba implicito esta idea y porqué seria aplicable a cualquier equipo que a partir de entonces pudiera entrenar.

El articulo, que data del 2008 y escrito por el psicologo Pep Marí, forma parte de mi ideario y programación año tras año y siempre lo incluyo como punto de metodología de trabajo.

La Motivación: una VIP en pretemporada” pone émfasis y describe un método de trabajo recomendable para cualquier equipo, sea de la disciplina que sea. En el siguiente enlace podreis disfrutar del articulo entero:

http://hemeroteca.mundodeportivo.com/preview/2008/07/15/pagina-15/586912/pdf.html

Esas premisas VIP (Variar, Implicar, Premiar) lo bueno que tienen es el hecho de poder llevarlas a cabo a equipos de cualquier edad, incluso diría, que en edades más cortas, el método debe ser de obligado e innegociable cumplimiento, para todo entrenador de categorías de formación, no solo durante la pretemporada, sinó durante el resto del año.

Es en este punto, donde empieza la árdua tarea del entrenador; no tanto en su capacidad de motivar al equipo, sinó en extrapolar esa idea a su Realidad. Ahí reside la dificultad.

Oigo a veces, que “Todo vale” en el deporte y, es cierto. Diferentes métodos de trabajo, estilos totalmente encontrados, pueden llevar a unos mismos resultados. Ese “todo vale” solo tiene sentido, si y solo si, se es en todo momento coherente, a lo largo de la temporada, con el trabajo a realizar, el método a utilizar, que es lo que se quiere obtener, como se quiere llegar a la consecución de unos determinados objetivos y sobretodo el Porqué queremos hacerlo; independientemente de los resultados que vayamos obteniendo en el camino.

Como entrenadores es importante saber Porqué hacemos las cosas de una manera y no de otra; en la medida que sepamos comunicar y transmitir nuestra idea y el Porqué de ésta, conseguiremos tener al equipo en un estado de motivación más alto y, lo que considero yo más importante, seremos capaces de que el efecto tenga una duración en el tiempo, mucho mayor, que si únicamente nos dedicamos a entrenar como si una presentación de tareas en PowerPoint se tratara.

Evitaremos de este modo, estar supeditados, a los recursos e infraestructuras disponibles, para poder hacer un buen trabajo con el equipo que dirijamos.

Nuestra realidad es una, bastante homogenea, entre los que nos dedicamos al baloncesto de formación y categorías autonómicas o nacionales no de élite, léase, una disponibilidad de jugadores limitada para completar buenas sesiones de entrenamiento, salvando contratiempos, en forma de lesiones, periodos de exámenes, etc; escasos recursos a nivel humano, como disponer de un buen y completo equipo técnico que se encargue cada uno de su area de trabajo, como puede ser la de preparador físico, fisioterapeuta, médicos, servicios de scouting, etc.

Pero la principal diferencia reside en la disponibilidad de tiempo para entrenar. Escasas hora y media de duración de una sesión, la mayor de las suertes tres días por semana y antes tener adquiridos una serie de hábitos internos dentro del propio equipo, como podría ser la puntualidad de sus integrantes, su preparación a nivel de concentración y activación para empezar,sin dilación, a entrenar con unos objetivos a alcanzar, hasta llegar a tener una buena base de respeto entre equipos del propio club, en cuanto a no sobrepasarse más allá del tiempo que tienen asignado de entrenamiento y uso de la instalación.

Muchos de vosotros, sabeis a lo que me refiero, quien no ha experimentado este tipo de situaciones. Son pequeños detalles que pueden condicionar nuestro entrenamiento, si no los tenemos en cuenta y anticipamos sus consecuencias.

El paso del tiempo, la experiencia que uno va acumulando, le tienen que servir para establecer una serie de criterios y prioridades a la hora de hacerse cargo de un equipo y aceptar su dirección y preparación a lo largo del año.

Y como estamos en pretemporada muchos de nosotros, hacernos este tipo de análisis, conocer nuestro entorno, donde estamos y de qué disponemos para llevar a cabo la preparación del equipo que dirigimos, será fundamental.

No podemos copiar el trabajo que hacen esos equipos que admiramos; a su entrenador, a quien lo tenemos como modelo de persona y técnico, con los que queremos que sean nuestro espejo por su estilo de juego, afín al nuestro.

Pero si podemos fijarnos y aprender del Porqué hacen lo que hacen, con lo que tienen y donde estan, para poder nosotros aprender e incorporar, en nuestro proceder y nuestra formación como entrenadores, este concepto del Porqué lo hacemos.

Incorporaremos valor añadido a nuestro trabajo a partir de ese momento, donde club, directivos, jugadores, entrenadores, entrenadores ayudantes, padres, etc, apreciaran y sabran valorar en su justa medida.

En el siguiente video podréis entender mejor la idea que intento transmitir. Y en modo alguno, os inspire tanto como a mi.

Es una charla de Simon Sinek (@simonsinek), autor y escritor de un libro bajo este título: “Cómo los grandes Líderes inspiran a la acción

Como dice Pep Marí en su articulo, variemos en los contenidos, impliquemos a todos los integrantes del equipo y premiemos su esfuerzo y su trabajo.

Seamos originales en las propuestas, abramos nuestra mente, para aceptar sugerencias o críticas en favor del buen quehacer del equipo.

Pero sobretodo, dediquemos tiempo y esfuerzo en conocer uno a uno, todos los jugadores del equipo, ayudantes y colaboradores.

Conocer a las personas es el único camino para quererlas y inspirarlas en la mejora continua.

Buena suerte y buena temporada!

Más vale tarde que nunca

Con casi un año de retraso, abro hoy este blog. Un año si, justo la fecha que tomé la decisión de emprender una nueva aventura, de inciertas consecuencias en aquel momento.

Si bien he sido una persona que no le ha gustado escribir, a raíz de esa decisión, si empezó a rondar por la cabeza la posibilidad de hacerlo, secundada por cierta insistencia de personas, que no podria definir como cercanas, pero si influyentes y protagonistas de ese momento, único, irrepetible, que aquel dia empezó y sin posibilidad de dar marcha atrás, nunca tocará a su fin. En la vida hacemos cosas, tomamos decisiones o no las tomamos (como decisión en si misma) que ponen un punto y aparte a todo aquello que anteriormente nos ha acompañado y que, de alguna manera, ha ido moldeando y definiendo nuestro carácter y personalidad.

No quiero olvidarme de esas personas, que ilusionadas como yo, me sugerían que escribiese en un blog, todo lo que estaba por venir, mis sensaciones, emociones, experiencias, con el fin de, por una parte exteriorizar tanta carga emocional que podia suponer esa aventura y por otra, compartirla con ellos y cientos más de personas afines a mi, a nosotros y al Baloncesto.

Xavi Garcia, Entrenador ACB, Coach (puedes seguirlo en Twitter @xgpcoach y en su pagina web www.xaviergarcia.com) fue uno de ellos, como a mi me gusta decir, el incendiario, el que me provocó hasta límites insospechados hasta tomar la decisión…y a veces no hacen falta bonitas y sabias palabras para ello, tan solo una escoba y cariño, mucho cariño.

Y Marta Bordas (siguela en Twitter @mbordasba) fue mi inspiración, un soplo de aire fresco, coraje, persuasión, determinación, alguien con quien compartí mis ilusiones… de color azul

Pese a todo ese influjo positivo no consiguieron revertir mi tendencia natural a huir de la escritura; todo está en manos de uno, de su fuerza de voluntad y también en dedicar el tiempo en aquello que realmente te gusta y te apetece.

Pero aquí estoy después de este tiempo. Ahora si me apetece, ahora creo disponer de aquello que faltó en su día, o simplemente todas las cosas de esta vida tienen su tiempo y espacio correspondientes. Para mi ya es importante estar escribiendo estas lineas, no se si con sentido o sin él; bien eso me importa más bien poco, si con ello consigo, por poco que sea, compartir parte o toda de esa emoción que me embarga ahora mismo.

Lo más seguro es que ustedes, lectores, conocidos y amigos el título les plantee dudas acerca del contenido de este blog. Los que me conocen, los que me siguen en Twitter, ahora mismo, la única red social que me ha seducido, entiendan parte de lo que he contado hasta ahora y que sepan, reconozcan y le pongan nombre a mi aventura. A éstos decirles que si, que tendran lo que esperan, ese relato que tanto deseaban y me animaban a  escribir durante el tiempo que duró. Les contaré lo que quieren y no hubieran querido leer, les daré pautas y recursos para su uso y aplicación en sus respectivos equipos.

A quienes no me conocen y tenga yo el privilegio de ser leído por ellos, les avanzo que, con toda probabilidad se van a encontrar con cosas de baloncesto, mi pasión y también la profesión que he escogido.

Pero no solo de baloncesto pretendo escribir, quien sabe de qué; solo garantizo escribir sobre aquello que despierte mis sentidos, mi razón de ser, pero tambien los suyos, no sin que medie provocación por mi parte.

“Ništa” (pronuncielo como nishta), palabra serbia, es sin duda lo más bonito que he escuchado durante todo este tiempo transcurrido; me atreveria a decir que será la palabra más bonita que escucharé en mucho, muchísimo tiempo. Es música para los oídos, tan solo comparable a oir tu nombre en boca de la mujer a la que amas.

Ništa” es la razón por la que hoy empiezo a escribir, lo es todo y es nada a la vez.

“Nada” hoy me sugiere un levantarse, empezar de nuevo, reinventarse, aprender y desaprender, dar y recibir, entregarse, vaciarse.

En “Nada”  está la oportunidad, todo por hacer, todo por llenar y… vaciar de nuevo.

En “Nada” existe la conexión entre lo que somos hoy y en quien queremos ser mañana.

Y este espacio pretende ser donde “Nada” de rienda suelta a todo tipo de emociones y sentimientos y crezca y se transforme de las mil y una maneras posibles.

Llegado a este punto habran adivinado el significado de “Ništa“.

Una vez ubicados todos, mis lectores y yo, pondré punto y seguido para dar cabida pensamientos, reflexiones, analisis, actualidad, debate y sobre todo, ese seria mi anhelo, un punto de encuentro para todos aquellos que quieran compartir cualquier cosa que necesiten expresar y/o transmitir.

No quisiera poner fin a mi primera entrada sin antes compartir la canción que me acompañó ahora hace un año, en mi recien estrenado viaje, en la búsqueda de esos sueños, que en algún lugar esperan.

Se me olvidaba!! Entrenadores!! Esta semana muchos subimos el telón a una nueva temporada, os deseo los mayores exitos deportivos, no sin antes trabajar duro y progresar poco a poco con el objetivo de ser mejores, ser serios y dar nuestro máximo cada dia.